1. ¿Qué tipos de bancos podemos encontrar?

a). Tipos de bancos según su capital

b). Tipos de bancos según la forma que tengamos de comunicarnos con ellos

c). Tipos de bancos según su actividad

d). Otros tipos de bancos

2. ¿Qué operaciones pueden realizar los bancos?

3. ¿Qué tipos de productos ofrecen los bancos?

4. ¿Qué requisitos hay que cumplir para ser cliente de un banco?

Qué son los bancos

¿Qué tipos de bancos podemos encontrar?

En el marco económico actual podemos econtrarnos con diferentes tipos de bancos, cada uno dedicado a una o varias acciones en concreto. De esta forma, tendremos que dirigirnos a un banco o a otro en función de nuestras necesidades o preferencias, ya que cada banco opera con determinados productos.

Para ofrecer estos productos, cada banco debe cumplir con ciertos requisitos y normas que están reflejadas en las leyes marcadas por organismos supranacionales y, en el caso de España, el Gobierno y el Banco de España, y admás por el Banco Central Europeo, que es el que controla a todas las entidades financieras de la eurozona.

A la hora de clasificar los bancos por tipología, se les puede subdividir según la propiedad de la entidad, según el tipo de actividad que llevan a cabo o según la forma de comunicarnos con esa entidad.

a) Tipos de bancos según su capital

Esta clasificación responde a diferenciar a los bancos según los propietarios que ostenten la entidad. En este caso podemos diferenciar tres tipos:

  • Banca pública: los bancos públicos son aquellos en los que el capital proviene del Estado del país en el que esté ubicado el banco. Por ejemplo, está el Banco de España en España, el Banco Central Europeo en Europa... Son las autoridades bancarias de cada país o región.
  • Banca privada:los bancos privados son aquellos en los que el capital proviene de particulares, es decir, están participados por accionistas particulares, ya sean nacionales o extranjeros.
  • Banca mixta: los banco mixtos son aquellos que cuentan con capital tanto público (de carácter estatal) como privado (de carácter particular).

b) Tipos de bancos según la forma que tengamos de comunicarnos con ellos

En esta subdivisión clasificamos a los bancos según la forma de interactuar que tengamos con ellos. Hay que tener en cuenta que hoy en día la digitalización ha permitido que casi todos los bancos dispongan de una plataforma rápida y adecuada para operar por internet por lo que los modelos puros que apuntamos a continuación suelen aparecer combinados entre ellos para facilitar el contacto con el cliente según sus preferencias.

  • Bancos físicos: la banca presencial es aquella que nos permite realizar las operaciones que necesitemos o contratar los productos deseados en una oficina física, con la ayuda de un gestor que nos guiará para ofrecernos las posibilidades que más se ajusten a nuestras características y necesidades.
  • Bancos telefónicos: la banca telefónica es aquella que nos permite hacer todas las gestiones bancarias que necesitemos vía teléfonica. Al otro lado del teléfono tendremos a un gestor o comercial que nos ayudará a completar nuestras peticiones.
  • Bancos online: los bancos online son aquellos que operan única y exclusivamente a través de internet, siendo su página web la “oficina” a la que nos podemos dirigir para poder solicitar los servicios bancarios que requiramos o realizar las consultas pertinentes.

Tipos de bancos según su actividad

c) Tipos de bancos según su actividad:

Esta clasificación de los bancos responde a diferenciarlas según el tipo de actividades u operaciones que realizan u ofrecen a sus clientes. Muchos pueden ofrecer un perfil mixto, ya que disponen se dirigen a distintos espectros de clientes. No obstante, estos son algunos de los tipos de bancos más comunes que nos podemos encontrar en la actualidad:

  • Banco comercial: los bancos comerciales son los más comunes que podemos encontrar hoy en día, siendo los bancos a los que nos dirigimos habitualmente como clientes particulares o siendo una empresa. Entre los productos que podemos solicitar y contratar en un banco comercial se encuentran las tarjetas, tanto de débito como de crédito, préstamos, cobros, pagos, transferencias, depósitos, cuentas (corrientes, de ahorro, nómina...), y financiación en general, entre muchos otros.
  • Banco Central: los bancos centrales son la máxima autoridad bancaria de cada país o región geográfica ya que son los que controlan, supervisan y autorizan el funcionamiento de las entidades financieras en su zona de influencia, al tiempo que establecen las políticas monetarias que se implantan. Asimismo, también adoptan el nombre de bancos emisores ya que son los que emiten las monedas y los billetes que circulan por el país en el que están situados. Ejemplos son el Banco de España en nuestro país y el Banco Central Europeo, que controla a todos los bancos europeos.
  • Banco minorista: los bancos minoristas son aquellos que se dedican a prestar servicios a un determinado tipo de clientes, que en este caso están caracterizados por tener un determinado nivel de patrimonio, siendo en este caso particulares y pequeñas o medianas empresas (PYMES), es decir, sus productos no están destinados a grandes corporaciones o grandes fortunas.
  • Banco mayorista: los bancos al por mayor o también conocidos como bancos corporativos son, al contrario que los minoristas, aquellos que ofrecen servicios y productos financieros, de inversión o de asesoramiento a grandes empresas que dediquen a realizar grandes operaciones en las que se mueven importantes cantidades de dinero y que les ayuden a continuar con su actividad corporativa.
  • Banco de inversión: los bancos de inversión están destinados, como su propio nombre indica, a prestar productos y servicios de inversión a sus clientes, ya sean particulares o compañías. Así, este tipo de bancos ofrecen asesoramiento en fusiones y adquisiones, al tiempo que ofrecen la compra y venta de valores de inversión tanto en mercados nacionales como extranjeros y otros productos como puedan ser los fondos de pensiones.
  • Banco hipotecario: los bancos hipotecarios son aquellos bancos especializados exclusivamente en la concesión de servicios destinados al mercado inmobiliario, es decir, para la compra y mejora de inmuebles, tanto de uso personal como pueda ser un piso o vivienda, como para uso corporativo (un edificio de oficinas o un local comercial).
  • Banco intermediario: los bancos intermediarios son aquellos que funcionan como intermediario entre las operaciones financieras. Suelen funcionar en operaciones de transferencias de divisas internacionales.
  • Banco industrial: los bancos industriales son un tipo específico de entidades financieras cuya actividad está destinada a la creación de nuevas empresas o a el impulso de las que ya existen en el mercado, siendo accionistas de estas empresas.

d) Otros tipos de bancos

  • Banco malo: también conocido como fondo para la reestructuración de activos financieros, el banco malo es una entidad financiera dedicada a la compra de activos tóxicos de la economía para evitar la quiebra del sistema financiero. Este tipo de bancos surgieron tras la 'burbuja inmobiliaria' de hace ocho años, con el objetivo de sanear 'bancos zombis' o aquellos con un elevado número de activos tóxicos. En España, el banco malo es la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), que hoy está centrado en la venta de activos inmobiliarios con descuento, ya sean pisos, locales comerciales, solares, hoteles y demás.
  • Caja de ahorros: aunque no se pueden considerar como bancos por su constitución legal, las cajas de ahorros ofrecen muchos de los servicios que pueda ofrecer un banco. Este tipo de entidad, sin embargo, tiene sus objetivos focalizados en la concesión de facilidades para familias y empresas (vía ahorro, créditos, etc) y no tanto en los beneficios, como pueda ser el caso de los bancos. Asimismo, son conocidos por dedicar un gran parte de su capital a acciones sociales.
  • Banca ética: la banca ética o banca social engloba a las entidades financieras que ofrecen una serie de productos y servicios a sus clientes que no se centran en la obtención de beneficio sino en realizar un impacto positivo en la sociedad y en invertir en la economía real.
  • Banco de desarrollo: también conocido como bancos regionales de desarrollo, este tipo de bancos se dedican a canalizar fondos que se destinan a sus zonas geográficas de influencia para promover su desarrollo y permitir a las personas acceder a financiación para actividades que promuevan ese desarrollo.

Qué operaciones pueden realizar los bancos

¿Qué operaciones pueden realizar los bancos?

Los bancos, como entidades, realizan principalmente dos tipos de operaciones bancarias: las consideradas operaciones pasivas y las operaciones activas. Dentro de ellas podemos encontrar los distintos servicios y productos que ofrecen los bancos.

  • Operaciones pasivas: se denomina operación pasiva a aquella por la que el banco recibe dinero de sus clientes y se deposita en sus arcas, lo que se llama depósito bancario. Ejemplos de este caso pueden ser las cuentas corrientes o los depósitos a plazo, donde el cliente 'deja' una determinada cantidad de dinero en el banco por un determinado tiempo, dependiendo del producto que tenga contratado, siendo imposible recuperar ese dinero si está sujeto a un vencimiento.
  • Operaciones activas: se denomina operación activa a aquella por la cual el banco pone de nuevo en circulación en la economía real el dinero procedente de las operaciones pasivas mediante la concesión de diferentes productos a sus clientes, como puedan ser las tarjetas de crédito, los préstamos o los créditos. Normalmente, por poner ese dinero en circulación, los bancos cobran un interés al cliente que, dependiendo del producto contratado, será más o menos elevado.

¿Qué tipos de productos ofrecen los bancos?

Dependiendo del tipo de banco al que nos dirijamos, este nos proporcionara unos determinados productos o servicios. Si estamos buscando un producto en concreto (como por ejemplo pueda ser un crédito al consumo para comprar un ordenador nuevo) es recomendable comparar ese mismo producto en distintos bancos para conocer cuál es el que más nos conviene según nuestras necesidades y características personales.

Estos son los servicios que, por lo general, nos puede ofrecer un banco:

  • Cuentas: es uno de los productos más comunes que ofrecen los bancos. Hay varios tipos de cuentas que podemos solicitar pero las más habituales son las cuentas corrientes, las cuentas de ahorro y las cuentas nómina. Las cuentas nos permiten depositar el dinero en el banco y, así, tenerlo en un lugar seguro. Determinadas cuentas, como son las de ahorro y las nómina, nos ofrecen una cierta rentabilidad por mantener el dinero depositado en ellas durante un determinado periodo de tiempo.
  • Tarjetas: otro de los productos más solicitados y que suelen ir asociados a la tenencia de una cuenta en el banco en el que vayamos a contratar este servicio. Las tarjetas son un producto financiero que nos permite realizar pagos a la hora de comprar bienes y servicios sin necesidad de lleva efectivo. Al igual que ocurre con las cuentas, hay distintos tipos de tarjetas en el mercado y hay que conocer cuáles son nuestras necesidades a la hora de decantarnos por una u otra. Las tarjetas más comunes son las tarjetas de crédito y las de débito. Mientras las de débito están asociadas a nuestra cuenta y efectúan los pagos al momento, las de crédito aplazan los pagos ya que es el banco el que nos adelanta el dinero a cambio de un determinado tipo de interés.
  • Transferencias: otro de los productos que nos servicios bancarios son las transferencias. Este operación nos permite enviar una determinada cantidad de dinero desde una de nuestras cuentas para que llegue a otra de nuestras cuentas o a la cuenta de otra persona u organización, ya sea de nuestro banco de de otro. Si la transferencia se ordena entre cuentas del mismo banco, esta estará exenta de comisiones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a pesar de que ya son muchos los bancos que permiten estos movimientos sin cobrarnos ningún gasto, si la transferencia se ordena entre dos bancos distintos, probablemente la operación esté sujeta a comisiones que deberemos soportar.
  • Depósitos a plazo: los depósitos a plazo son un producto que ofrecen los bancos que nos permiten 'guardar' nuestro dinero durante un periodo de tiempo determinado. Finalizado este periodo, el banco nos devolverá nuestro dinero más una cantidad adicional en concepto de intereses, cuyo porcentaje se pacta de antemano con la entidad y queda reflejado en el contrato. Una de las características de este producto es que no se puede disponer del dinero hasta que se finalice el plazo del depósito, pero si por causa mayor debiéramos utilizarlo, el banco nos cobraría una penalización por incumplir el plazo fijado en el contrato.
  • Préstamos: un préstamo es un producto financiero por el cual el banco nos presta una cantidad de dinero, por la que contraemos la obligación de devolverla en un plazo de tiempo fijado de antemano, sumando a ese montante una serie de intereses por el servicio prestado. Dependiendo para qué utilicemos el dinero, podemos encontrar una gran variedad de tipos de préstamos que se adaptan a nuestras necesidades, como puedan ser los préstamos al consumo, para empresas, para estudios, etc.
  • Créditos: otro de los productos bancarios más solicitados es el crédito. Aunque normalmente se suele confundir con el préstamo, el crédito es una cantidad de dinero que nos adelanta el banco pero solo pagaremos intereses por la cantidad utilizada y no por el total. Asimismo, los intereses en el caso de los créditos son bastante más elevados que en los préstamos. También podemos encontrar distintos tipos de créditos según los requerimientos que solicitemos: créditos al consumo, créditos educativos, créditos prendarios, creditos consolidados, entre otros. Unos de los créditos más solicitados es el crédito hipotecario, cuya peculiaridad es que la cantidad de dinero que nos prestan está respaldada por un inmueble.
  • Planes de pensiones: un plan de pensión es un producto de ahorro e inversión destinado a guardar dinero durante un determinado periodo de tiempo con el objetivo de disfrutarlo en el futuro cuando cesemos nuestra actividad laboral o jubilación. Si contratamos un plan de pensiones deberemos realizar aportaciones periódicas, de la cuantía y la periodicidad que deseemos para ir acumulando capital.
  • Fondos de inversión: un fondo de inversión es un producto de ahorro que nos ofrecen los bancos, que aúnanlas aportaciones dinerarias de todos los participantes de ese fondo, permitiendo una inversión conjunta y así conseguir mayor rentabilidad por ese dinero. Hay numerosos tipos de fondos de inversión y variarán según al banco que nos dirijamos: fondos de renta fija o variable tanto internacionales como nacionales, fondos garantizados, fondos monetarios, etc.
  • Inmuebles: tras la crisis financiera provocada por la burbuja inmobiliaria, muchos bancos ostentan entre sus activos un determinado número de activos inmobiliarios (pisos, solares, locales comerciales, naves industriales...) que ofrecen a sus clientes con un precio normalmente inferior al de mercado o con grandes descuentos.
  • Cambio de moneda: este producto bancario nos permite pasar un activo o medio de pago que está expresado en una determinada divisa (euros, libras, dólares...) a otra divisa diferente. Este tipo de servicio es muy útil en el caso de que queramos viajar a un país con una moneda distinta a la nuestra.

¿Qué requisitos hay que cumplir para ser cliente de un banco?

Una vez nos hayamos decidido a contratar un producto o servicio en un banco, esto significará que pasaremos a formar parte de la cartera de clientes de dicha entidad bancaria. Para ser cliente de un banco no basta sólo con acudir a la oficina más cercana, llamar por teléfono o realizar una solicitud a través de la web (dependiendo del banco que hayamos elegido, así nos comunicaremos con él), sino que hay que cumplir una serie de requisitos, de los que nos informarán convenientemente en el momento en que nos pongamos en contacto con la entidad.

Dependiendo del producto o servicio financiero que elijamos y, también del banco que escojamos para ello, los requisitos serán unos u otros. No es lo mismo solicitar la apertura de una cuenta corriente que pedir un crédito hipotecario: las condiciones no son las mismas y, por ende, los requisitos tampoco.

A pesar de las variaciones que puede haber de un producto a otro o de un banco a otro, los requisitos más comunes que la entidad elegida nos puede hacer cumplir son los siguientes:

  • Ser mayor de edad
  • Presentar un documento de identidad válido (DNI o NIF)
  • Ser residentes en España y demostrarlo con la dirección del domicilio
  • Acreditar una fuente de ingresos regulares que avalen nuestra solicitud
  • No estar incluido en ninguna base de datos de morosos