En el verano de 2008, compré mi casa. Como comprador de vivienda por primera vez, sabía que necesitaba una buena cantidad de tiempo investigando para realizar una buena compra, una compra que satisficiera todas mis necesidades.

Así que eso es exactamente lo que hice. Leí todo lo que pude sobre el tema, investigue el mercado de la vivienda de la zona donde quería comprar la casa y explore cada aspecto del proceso de compra de una casa. Pero, a pesar de todo el esfuerzo, todavía cometí algunos errores de novato.

Por supuesto, es fácil ver eso ahora, después de tanto tiempo. Aunque estoy contento con mi compra (es la casa donde sigo viviendo), está claro que hay algunas cosas que desearía haber hecho de otra manera.

Valiosas lecciones para compradores de vivienda antes de los 40

Vives, a veces aciertas, otras cometes errores pero siempre aprendes. Y al final, eso es todo lo que cualquiera puede hacer. Dicho esto, quería compartir algunos de los errores y otros puntos importantes que he aprendido desde que compre mi casa, en caso de que puedan ser útiles para alguien más que esté en el proceso de compra de una vivienda.

Mirando hacia atrás y fijándome en mi propia experiencia aquí tienes algunos consejos que te recomiendo que tengas en cuenta si vas a comprar tu casa por primera vez antes de los 40.

Empieza a ahorrar cuanto antes

Cuanto antes comiences a ahorrar para el pago inicial de tu vivienda, más fácil será la compra. No empecé a preocuparme por este punto hasta demasiado tarde y tuve que pedir una hipoteca con peores condiciones.

Si hubiera tenido en mente este paso, al menos 2 años antes, mi hipoteca hubiera sido más llevadera.

Lo ideal es tener ahorrado el 20% del precio de la vivienda para usarlo como pago inicial. Si, es más fácil decirlo que hacer, pero se convierte en un concepto mucho más realista y sencillo si te lo tomas en serio, como primer objetivo, y empiezas a ahorrar desde hoy mismo.

Incluso si no estás pensando en comprar en un futuro relativamente cercano, no es mala idea destinar una parte de tus ahorros mensuales (20€ o 50€) a crear un fondo para una posible futura vivienda.

La clave aquí es que cuanto antes comiences, mucho mejor.

No apresures las cosas

Ten paciencia. No te lances a comprar si no lo ves claro. La compra de una casa es la decisión financiera más importante de tu vida. Así que nunca debes tener prisa.

Hay muchos factores que tienes que tener en cuenta al comprar una casa antes de los 40. Busca en barrios diferentes, busca casas que necesiten reforma y otras que no, busca hipotecas y estudia qué condiciones ponen los bancos.

Estos son algunos de los factores que tienes que estudiar antes de comprar una vivienda, y que te llevarán un tiempo, así que tómatelo con calma y no tengas prisa.

Construye tu fondo de emergencia

Cuando es la primera vez que te lanzas a comprar un casa, es fácil que te sorprendan los numerosos extras que aparecen en tus gastos mensuales.

Cosas que antes no existían, como la cuota de la hipoteca, el IBI, reparaciones del hogar y gastos de mantenimiento. Estos gastos comienzan a acumularse y pueden marcar una gran diferencia en tu calidad de vida al final de mes.

Si tu objetivo es estar lo mejor preparado posible, acumula un fondo de emergencia durante al menos unos meses o incluso años antes de comprar una vivienda.

El dinero estará allí cuando lo necesites y esto hará que la compra de la vivienda sea mucho menos estresante.

Estudia a conciencia el mercado hipotecario

La forma más sencilla de conseguir la mejor hipoteca, es conocer de antemano cuál es esa mejor hipoteca, estudiar sus condiciones y cumplirlas. Fácil ¿no? ;)

Para ello, tendrás que estudiar el mercado hipotecario, ver que hipotecas ofrece cada banco, ya sea a través de la web o visitando sus oficinas.

Es una investigación que te llevará tiempo pero cada medio punto menos de interés que logres “raspar” en tu futura hipoteca serán miles de euros en tu bolsillo a lo largo del tiempo.

Y no te dejas cegar por el tipo de interés. Un interés más bajo puede esconder condiciones mucho peores que al final convierten a esa hipoteca en peor.

Pide una segunda (o tercera) opinión

Cuando te enamoras de una casa, es fácil pasar por alto cosas que pueden o no estar del todo bien. Por desgracia, este “enamoramiento” puede causar errores costosos si no observas algo malo en tu futura vivienda.

Por eso es muy importante, visitar la casa con un amigo o familiar. Ya que no están comprando la vivienda, es más probable que la vean tal y como es. 

Obtén una segunda o tercera opinión de alguien que no esté cegado por las gafas del amor. Diferentes ojos, detectan diferentes cosas.

Paga tus deudas

El pago de tus deudas antes de comprar mejorará tus posibilidades de acceder a una con mejores condiciones en tu hipoteca. 

Además una vez que tienes menos deudas, puedes alcanzar un mayor ahorro cada mes, permitiéndote acelerar el ahorro del pago inicial de la casa o dedicar ese dinero a reparaciones o mejoras una vez te mudes.

No compres más de lo que puedas permitirte

Este consejo es muy importante. Cuando solicitas una hipoteca, es posible que el banco esté dispuesto a prestarte más de lo que realmente necesitas.

Sin embargo, hay muchos puntos a favor de comprar una casa más barata de la que puedas pagar.

Por ejemplo, tu cuota mensual será más baja y ese dinero extra te vendrá genial para tus gastos familiares o ahorrar para la jubilación.

Además una casa más pequeña significa menos dinero en reparaciones, servicios y mantenimiento.

Por último, no olvides que la cuota mensual de la hipoteca no debe superar en ningún caso el 40% de tus ingresos, aunque lo ideal sería no más del 33%.

Por intimidante que sea, comprar tu vivienda antes de los 40 es una experiencia muy bonita, especialmente si aprendes cómo realizar la compra de la mejor manera posible.