En decisiones importantes como todas las que hay que hacer para comprar una casa, mil veces cometeremos errores que con un poco de investigación podríamos haber evitado. Es por eso que queremos compartir algunos de estos errores y otros puntos importantes que nos acaba dando la experiencia tras invertir en una propiedad.

Empieza a ahorrar cuanto antes

Cuanto antes comiences a ahorrar para el pago inicial de tu vivienda, más fácil será la compra. Normalmente nos empezamos a ocupar de eso demasiado importante, tendiendo que pedir una hipoteca con malas condiciones y pagos fijos excesivos.

Lo ideal es tener ahorrado al menos 20% del precio de la vivienda para usarlo como pago inicial. Si, es más fácil decirlo que hacerlo, pero se convierte en un concepto mucho más realista y sencillo si te lo tomas en serio, como primer objetivo, y empiezas a ahorrar desde hoy mismo.

Incluso si no estás pensando en comprar en un futuro relativamente cercano, no es mala idea destinar una parte de tus ahorros mensuales (20€ o 50€) a crear un fondo para una posible futura inversión como esta.

No apresures las cosas

Ten paciencia. No te lances a comprar si no lo ves claro. La compra de una casa es una de las decisiones financiera más importantes que vas a tomar.

Hay muchos factores que tienes que tener en cuenta al comprar una casa a una edad temprana. Busca en barrios diferentes, piensa si quieres casas que necesiten reforma para remodelarla como quieras o propiedades completamente nuevas, busca opciones de hipotecas y estudia qué condiciones ponen los diferentes bancos.

Todos estos factores llevan su tiempo para estudiarlos, por lo que no tengas prisa, este paso es uno de los más importantes y decisivos.

Construye un fondo de emergencia

Cuando es la primera vez que te lanzas a comprar un casa, es fácil que te sorprendan los numerosos extras que aparecen en tus gastos mensuales. Cosas que no sabías ni que existían como la cuota de la hipoteca, el IBI, reparaciones del hogar o gastos de mantenimiento. Estos gastos comienzan a acumularse y pueden marcar una gran diferencia en tu calidad de vida al final de mes.

Si tu objetivo es estar lo mejor preparado posible, acumula un fondo de emergencia durante al menos unos meses o incluso años antes de comprar una vivienda para poder solventar todos los gastos que hemos comentado. El dinero ahorrado estará allí cuando lo necesites y esto hará que la compra de la vivienda sea mucho menos estresante.

Estudia a conciencia el mercado hipotecario

La forma más sencilla de conseguir la mejor hipoteca es conocer de antemano cuál es la mejor hipoteca, estudiar sus condiciones y cumplirlas. Fácil ¿no?.

Para ello, tendrás que estudiar el mercado hipotecario, ver que hipotecas ofrece cada banco, ya sea a través de la web, visitando sus oficinas o mirando en comparadores online. Es una investigación que te llevará tiempo pero cada punto que logres “raspar” en tu futura hipoteca serán miles de eurosen tu bolsillo a largo plazo.

Por último, no te dejes cegar por el tipo de interés. Un interés más bajo puede esconder condiciones mucho peores que al final convierten a esa hipoteca en peor.

Pide una segunda (o tercera) opinión

Cuando te enamoras de una casa, es fácil pasar por alto cosas que pueden o no estar del todo bien. Por desgracia, este “enamoramiento” puede causar errores caros si no te das cuentas de aquellos puntos negativos de tu futura vivienda.

Por eso es muy importante visitar la casa con un amigo o familiar. Ellos no están comprando la vivienda, por lo que es más probable que la vean tal y como es, con sus cosas buenas y malas.

Paga tus deudas

El pago de tus deudas antes de hacer este tipo de inversión mejorará tus posibilidades de acceder a una oferta para tu hipoteca con mejores condiciones.

Además una vez que tienes menos deudas, puedes alcanzar un mayor ahorro cada mes, permitiéndote acelerar el ahorro del pago inicial de la casa o dedicar ese dinero a reparaciones o mejoras una vez te mudes.

No compres más de lo que puedas permitirte

Este consejo es muy importante. Cuando solicitas una hipoteca, es posible que el banco esté dispuesto a prestarte más de lo que realmente necesitas. Sin embargo, hay muchos puntos a favor de comprar una casa más barata de la que puedas pagar.

Por ejemplo, tu cuota mensual será más baja y ese dinero extra te vendrá genial para tus gastos familiares o ahorrar para la jubilación. Además, una casa más pequeña significa menos dinero en reparaciones, servicios, mantenimiento y hasta limpieza.

Por último, no olvides que la cuota mensual de la hipoteca no debe superar en ningún caso el 40% de tus ingresos, aunque lo ideal sería no más del 33%.

Por intimidante que sea, comprar tu vivienda antes de los 40 es una experiencia muy bonita, especialmente si aprendes cómo realizar la compra de la mejor manera posible.