El número de solicitudes de créditos rápidos ha aumentado considerablemente y no nos extraña puesto que las características de este producto financiero atrae cada vez a más clientes.


Por un lado, podemos destacar su flexibilidad, su rápida tramitación que suele alargarse más de 24 horas, la no necesidad de proporcionar justificación sobre la finalidad del importe solicita, la vía de tramitación (online o por teléfono) y la falta de proceso burocrático que permite obtener dinero de forma rápida y fácil sin tener que enviar cuantiosa documentación. Y si nos centramos en las cantidades y plazos a devolver encontramos quizás su punto fuerte ya que la cantidad oscila entre los 500 y 6000 euros y cuyo plazo de devolución puede ir adaptándose a las necesidades de cada cliente.


Además, son créditos de fácil acceso: cualquier persona con capacidad para contratar puede obtener fácilmente esa liquidez que precisa; el endeudamiento no es elevado, ya que se trata cantidades no muy elevados y la garantía es personal y no hipotecaria, aunque por supuesto el deudor deba responder con todos sus bienes presentes y futuros ante posibles impagos. En este sentido, al no requerir garantía hipotecaria, los costes en estos trámites notarios desaparecen por completo.


No obstante, este tipo de créditos rápidos también traen algunas desventajas como consecuencia de su flexibilidad y facilidad en la tramitación como pueden ser tipos de interés elevados, cuya amortización se suele prolongar en el tiempo, ya que ofrece unas cuotas muy cómodas mediante plazos flexibles y amplios. Esto a su vez provoca que la cantidad finalmente pagada supere el nominal solicitado en un primer momento.


Muchos usuarios todavía creen que al ser dinero obtenido tan fácilmente pueden pedirlo para gastarlo en caprichos o situaciones que no son de primera necesidad, olvidando su carácter de préstamos que hay que devolver.


Aun así, utilizados de forma responsable y controlada están suponiendo para la población una alternativa ante esta situación de crisis en la que las entidades financieras tradicionales no conceden liquidez. Nosotros os invitamos a nuestra web de ProAhorro donde podréis encontrar todos aquellos que más se pueden adaptar a vuestras necesidades en un momento concreto y con las mejores condiciones posibles.