He conocido hace poco tiempo a una persona que ha elegido el camino del voluntariado y el trabajo social como vida profesional.

Esa persona ha tomado sus talentos y habilidades y ha decidido abandonar varias oportunidades más lucrativas para participar en un programa de trabajo social lleno de desafíos que no le va a, precisamente, hacer ganar mucho dinero.

Por ello, en el artículo de hoy, vamos a ver que podemos hacer para ofrecerle algunos consejos financieros útiles y que también valgan para cualquier otra persona que decida seguir sus pasos.

Para empezar, sus ingresos van a ser bajos durante un buen periodo de tiempo y, lo más probable, es que su posición vaya mejorando muy lentamente con el tiempo.

Esta persona tiene una fuerza espiritual enorme para pasar sus días ayudando a aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos pero teniendo en cuento que también va a ser un gran reto financiero y debe tomar una serie de decisiones difíciles.

¿Qué Puedes hacer para Asegurar tu Estabilidad Financiera?

Aquí están mis sugerencias y me encantaría ver más en los comentarios.

Crear un fondo de emergencia

En un campo profesional donde las oportunidades laborales están a menudo variando bastante, muchas personas que se dedican a esto van cambiando de trabajo en trabajo y un fondo de emergencia es vital para salvar los momentos malos.

Es muy sencillo, solo que poner una determinada cantidad de dinero en una cuenta de ahorros o depósito a plazo fijo y luego transferir el dinero cuando sea necesario. Como cuando tu coche se avería o ocurre algo más desastroso.

Muchas trabajadores voluntarios conocen los beneficios de hacer esto pero lo aplican mal. Mantienen una cuenta en un banco de sus ciudad o en la sucursal bancaria donde realizan su trabajo.

Un enfoque mucho mejor es encontrar una buena cuenta de ahorros o depósito a plazo fijo, que aporte una buena rentabilidad. Para una persona con ingresos tan variables es fundamental lo que pueda ganar con los rendimientos de sus ahorros.

Ahorrar para la jubilación

En algún momento, un trabajador social, como todos va a tener que enfrentarse a la vejez y a la jubilación. Y al ser una persona de ingresos variables también necesita cierta flexibilidad en el ahorro para la jubilación.

Un fondo índice es una gran opción y puede funcionar como un vehículo de jubilación perfecto. En pocas palabras, un fondo índice permite a cualquier persona invertir en bolsa a largo plazo y disfrutar de un 8% de rentabilidad media año tras año.

Es el mejor vehículo para hacer crecer los ahorros lo más rápidamente posible y así asegurase de tener una cantidad de dinero ahorrada para la jubilación.

¿Cómo se puede empezar? Muchísimas entidades financieras ofrecen fondos índice y, aunque son algo más caros en comisiones que otros que podrías encontrar tu mismo, para empezar y mientras vas aprendiendo un fondo índice de tu banco habitual es suficiente. Además los traspasos son gratuitos así que puedes cambiar de fondo cuando quieras.

Cultivar una fuerte red de amigos y familiares

Si estás pensando en una vida de trabajo social y voluntariado, pronto te darás cuenta de que es muy probable de que necesites el apoyo de personas durante grandes periodos de tu vida.

Habla con amigos y familiares y asegúrate de que te apoyan en esta elección. No en un sentido económico sino en el sentido de que comprenden la elección que estás haciendo y pueden ayudarte cuando lo necesites.

Por otro lado, si alguien que tu conoces está considerando hacer esa elección, ofrécele este tipo de ayuda. Deje claro que puedes ayudarles dejándole una cama o pudiendo comer en tu casa siempre que lo necesite.

Estas personas están haciendo una elección muy difícil, una elección que va a hacer del mundo algo mejor, así que es una buena idea mostrarles el mayor apoyo posible.

Aprender a vivir de forma ahorradora

Si los ingresos van a ser muy variables los gastos deben ser mínimos. Lo primero es algo tan básico como aprender a cocinar. Se acabo el comer fuera, más allá de momentos de ocio. Es la forma más sencilla de ahorrar dinero.

Además es buena idea dejar el orgullo fuera y aprender a comprar todo de marca blanca o de segunda mano. En este estilo de vida hay que enfocarse muchísimo en ahorrar gastos.