Después de los momentos tan difíciles por los que hemos atravesado con la crisis, han sido muchas las personas físicas y jurídicas que han tenido algún impago a nivel personal o empresarial y aunque la situación económica esté repuntando poco a poco, todavía existen altos niveles de morosidad en España.

Por suerte, contamos con la Ley de Morosidad que regula todos estos procedimientos aunque su rapidez y eficacia no siempre es la que nos gustaría por lo que te damos un par de consejos para evitar estas situaciones tan problemáticas que pueden causar graves problemas económicos.

En primer lugar 

Debemos conocer bien al cliente para saber con antelación si tiene un historial de moroso y sobre todo, analizar bien el importe que se deje porque puede poner en riesgo la estabilidad de tu negocio o de tu economía doméstica. Para ello, existen empresas especializadas que pueden proporcionar informes de riesgo y solvencia y averiguar si tienes deudas pendientes con la justicia.

En segundo lugar 

Recomendamos cobrar una parte por anticipado para correr menos riesgo. Esto es muy común verlo en profesiones como la de abogado o contable.

Es importante tener estos consejos en cuenta porque una situación de impago puede ser muy perjudicial hasta tal punto de ser nosotros los incluidos en la lista de morosos lo cual implica no poder solicitar ningún préstamo, suministro básico de luz o agua o líneas de teléfono. Por ello, ante los primeros síntomas de un posible impago, comienza a tomar medidas y presiona al deudor ya que una deuda saldada a tiempo puede evitar muchas complicaciones posteriores. No obstante, si necesitas ese dinero y no se te ha pagado porque te solicitan un plazo de tiempo, puedes recurrir mientras a la solicitud de un préstamo rápido con ASNEF para poder tener el importe necesario de forma rápida y eficaz.

La morosidad se ha convertido en un problema generalizado

Debido al deterioro progresivo de la situación financiera de miles de familias, empresas e incluso instituciones de carácter público que han dado lugar a un efecto en cadena que daña la confianza de los vendedores y consumidores.

De hecho, se estima que la media de lo que se tarda en cobrar una deuda en España es nada más y nada menos que de 89 días, mientras que la tasa de morosidad es del 5,7%

Tal y como comentábamos anteriormente, existe la denominada Ley de Morosidad que regula todos estos procedimientos y que recoge medidas para mejorar la situación de aquellos que deben dinero y busca evitar situaciones de impago. 

A pesar de su larga trayectoria en el tiempo, en el año 2010 el Gobierno se vio obligado a cambiarla para reducir los plazos de pago que se consideraban que eran demasiado largos  Ahora mismo, estos plazos no se pueden negociar libremente entre el deudo y el vendedor, sino que hay límites de tiempo legales para saldar todas las deudas. Tanto es así, que se establece que ambas partes sólo pueden negociar y acordar plazos que sean iguales o menores a los que recoge la ley, o lo que es lo mismo, sesenta días como máximo.

Por lo tanto 

Recuerda que ante cualquier impago, debes enviar la factura o la solicitud de pago antes de que transcurran treinta días desde la fecha en la que se realizó el servicio, el préstamo o la venta. Es entonces cuando se da un plazo máximo de sesenta días al deudor para hacer frente a la deuda. No obstante, existen algunas excepciones, por ejemplo en los casos en los que la deuda está implicada una Administración Pública cuyo plazo se reduce a 30 días al igual que si se trata de productos perecederos o frescos.

Es importante conocer también que la ley incluye la posibilidad de solicitar intereses de demora o indemnizaciones por los costes que haya podido ocasionar la espera del pago de la deuda sin cumplir con el plazo establecido en un primer momento.

Mientras dura todo este procedimiento podemos vernos en la necesidad de requerir liquidez de forma inmediata para cubrir otros gastos, por lo que te recomendamos acudas a ProAhorro donde contamos con un comparador de última tecnología que según cada cliente recomienda en sólo unos segundos, cuál es el préstamo que más se adapta a tus necesidades.