Cuando te endeudas hay que tener en cuenta varios factores, la cantidad solicitada, el tipo de interés, facilidades de pago, etc.

Sin embargo uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es a que se va a dedicar el dinero del crédito. ¿Es para algo necesario o para un capricho?

Normalmente, dependiendo de si es para algo necesario o más bien para un capricho, también se le llama “deuda buena” o “deuda mala”.

Diferencias entre deuda buena y deuda mala

Una deuda buena es aquella que después de pagar el crédito obtienes un beneficio, ya sea económico porque por ejemplo has utilizado el dinero del préstamo para invertir en algo con una mayor rentabilidad, o una mejora en nuestra calidad de vida.

Una deuda mala es aquella que después de pagar el crédito, no tienes ninguno de los anteriores beneficios.

Una de las compras con la que es habitual endeudarse es para comprar un coche. Es una deuda que está a medio camino entre deuda buena y deuda mala, ya que el coche puede ser un bien necesario pero también un capricho si compras un coche más caro de lo que realmente necesitas. Vamos a ver que características comparte con cada una de ellas y en cuales se diferencia.

¿Por qué es una deuda mala?

Los automóviles se deprecian rápidamente. Cuando pides prestado dinero para comprar un activo que se deprecia a gran velocidad, simplemente estás perdiendo dinero.

Los préstamos para comprar un automóvil son préstamos con altos tipos de interés. Esta tasa más alta se debe a que es un crédito al consumo. Suele ser del 8% como mínimo, aunque más bien alcanza hasta un 10%. Cualquier crédito que tenga un tipo de interés tan alto significa que vas a invertir una gran parte de tus ahorros a pagar intereses.

Un coche se puede pagar en efectivo, o al menos una gran parte, si efectúas una planificación cuidadosa. Si gestionas tus gastos con cuidado, adelantándote a tus necesidades es posible que pagues el coche en efectivo por lo que no es realmente necesario pedir un crédito como parece que es obligatorio.

¿Por qué es una deuda buena?

Tener coche te abre la puerta a unos mayores ingresos laborales, ya que te permite mayor flexibilidad laboral, lo que amplía tu radio potencial para encontrar empleo.

Si realizas una compra cuidadosa, puedes reducir la depreciación del automóvil. Si compras un coche de gama alta, digamos un Mercedes o un BMW, tu automóvil se deprecia de forma más lenta que un coche de gama baja. Claro, que estos coches son más caros en el momento de la compra.

En ocasiones las entidades ofrecen créditos especiales para comprar un coche, con bajos tipos de interés, llegando incluso a ser del 5%-6%.

Conclusión

Existen argumentos lógicos en ambos lados, personalmente creo que desde un punto de vista únicamente económico la compra de un coche mediante un crédito es una deuda mala, aunque aspectos como la mayor movilidad laboral y la posibilidad de realizar viajes de forma más cómoda, lo que nos provoca una mayor calidad de vida, equilibran en parte el asunto.

De todas formas, la mejor opción depende de tus necesidades y gustos, no existe la receta perfecta para todo el mundo.

Sin olvidar que también está la opción del alquiler, que cada vez se abre más hueco, con unos precios muy apetecibles. Pero en esto entraremos en otro artículo.