Todo el mundo ha oído hablar de las criptomonedas pero muy pocos saben en realidad en qué consisten. De hecho, en las últimas semanas no cesan de salir nuevas noticias acerca de esta moneda que, al parecer, está llamada a revolucionar la manera con la que compramos y vendemos.

Así, las monedas virtuales han experimentado un impresionante crecimiento e incluso se baraja la posibilidad de que estemos ante una burbuja en este mercado. Lo cierto es que ya podemos encontrar plataformas y bolsas de negociación de criptodivisas, además de medios de pago asociados a las mismas y, cómo no, de operaciones de emisión. 

Las criptomonedas, un valor al alza

Desde luego no hay que perderlas de vista dado que su valor se ha multiplicado por 17 y en las últimas tres semanas. Tanto es así que entre los que confiaban en ella ya podemos encontrar algún millonario. No obstante, conviene abordarla con cautelas y no a lo loco.

Incluso el gobernador del Banco de España ha alertado de los posibles peligros de su uso. Pero no hace falta ser un organismo para dudar de esta moneda. Así, pujantes negocios digitales como Facebook recelan de ella. A tal punto han llegado que han prohibido que éstas se anuncien en su red social. Las tachan de ‘producto financiero con servicios relacionados frecuentemente con prácticas engañosas o promociones fraudulentas’. 

También le planta cara la banca, como la británica Lloyd’s. Así, ha prohibido que se adquieran divisas digitales con sus tarjetas de crédito. Por supuesto, no está sola y sus colegas como JP Morgan Chase o Citi ya habían adoptado una decisión parecida.

En definitiva, el interés por estas criptomonedas –ya sea para amarla o declararle la guerra– es evidente y por eso desde nuestro comparador de préstamos y cuentas online hemos decidido analizar esta emergente moneda.

Pero ¿qué son las criptomonedas?

Conocimos la primera moneda virtual en 2009. Se trataba de Bitcoin. Con ella empezamos a entender que era posible la existencia de una moneda digital desvinculada de una entidad bancaria o país. 

En concreto, este tipo de monedas –visto lo sucedido tras la crisis financiera que asoló medio mundo– respondía a la idea romántica de crear una moneda que prescindiera de los bancos centrales y los gobiernos. Vamos a ver con detalle cuáles son sus principales características:

  • ¿Cuál es su valor? Es ahí donde reside una de sus peculiaridades pues éste dependerá de los propios usuarios. En concreto, cuanto mayor sea el número de personas que confíen en ella en su día a día, mayor será su poder.
  • De estas monedas solo pueden emitirse 21 millones, de los cuales se han emitido ya 16,7 millones—. Para conseguirlas, podemos comprarlas o convertirnos en minero bitcoin. Por lo tanto, la diferencia con las monedas al uso radica en que éstas pueden imprimir sin límite. Por cierto, ser un minero bitcoin no es nada fácil pues es una tarea que nos exige la resolución de complicados problemas matemáticos con objeto de asegurar la red. En suma, el común de los mortales optaría por la compra.
  • Otra de sus características es que su existencia únicamente es posible en la web. Por lo tanto, necesitamos un monedero digital para hacer uso de ella.
  • Otra de las razones que la vuelve tan atractiva es que puede emplearse en todo el mundo e incluso es posible adquirir, mediante transacción electrónica, cualquier tipo de bien o servicio.
  • Estamos ante una divisa electrónica que destaca por su eficiencia, seguridad y facilidad de intercambio. Todo ello la vuelve idónea para los entornos digitales para los que ha sido creada.

Tal es la admiración que despiertan que algunos, como Nicolás Maduro, ya sueñan con hacerse con su propia moneda. Para ello, el líder venezolano ha llegado a anunciar el lanzamiento inminente del ‘petro’, una criptomoneda con la que el Gobierno bolivariano podrá saltarse el bloqueo al que le somete Estados Unidos desde hace décadas.

Además, ha agregado que dicha moneda les permitirá alcanzar la soberanía financiera y contará con el respaldo de las riquezas naturales del país —oro, petróleo, gas y diamantes—.

No obstante, parece que Maduro no domina para nada el tema de las criptomonedas y desconoce el ideario liberal, completamente ajeno a los países, que la sustenta.

¿Dónde se puede pagar con monedas digitales?

Aunque todavía son tímidos ejemplos, ya es posible encontrarnos con comercios tanto físicos como online que aceptan esta divisa como medio de pago.

Además, existen infinidad de monedas virtuales, así que podemos sopesar múltiples opciones a la hora de escoger nuestra favorita. Algunos ejemplos los encontramos en Bitcoin, Ethereum, o Litecoin. 

¿Se podría financiar el terrorismo?

Por supuesto, esta moneda muestra su contrapartida de desventajas que conviene tener presente. En este sentido, diversos expertos alertan de que determinados delitos, como el terrorismo o la pornografía infantil, pueden encontrar en estas monedas una estupenda manera de financiarse. No en vano, su empleo les permite esquivar el control de las autoridades.

Aún así sus defensores intentan despejar este balón. En concreto, aunque no es posible desvelar los datos personales de las transacciones, parece que poco más del 1 % de las operaciones tienen conexión con actividades irregulares.

¿Las monedas virtuales se pueden robar?

Los ciberdelincuentes ya no tienen que asaltar el tren del dinero para hacerse con un suculento botín, ni tampoco entrar con la cara tapada y revólver en ristre. Así, el pasado diciembre el precio del bitcoin se desplomó en los mercados asiáticos hasta un 15 %. El motivo de tal descalabro se debió a que la plataforma surcoreana de criptomonedas (Youbit) sufrió un robo virtual de aproximadamente el 1 7% de sus divisas digitales en cartera que la condujo a la bancarrota.