Donald Trump ya tiene su Casa Blanca. El candidato republicano se impuso a Hillary Clinton en los principales Estados como Florida o Texas. Para colmo, los republicanos han obtenido mayoría tanto en el Congreso como en el Senado. ¿Y qué significa esto? Pues que el próximo presidente de los EE.UU. estará menos atado que Barack Obama que se quedó a medio camino de muchas de sus promesas debido a este factor.

Lo cierto es que desde lo alto de su Trump Tower, emplazada en Manhattan, el magnate ya recibió la fría bienvenida de cerca de 6.000 personas -según datos de la policía- que ayer se manifestó a los pies de este edificio al grito de ‘No es mi presidente’.

Reina la incertidumbre y pocos saben si Trump abrazará una actitud más conciliadora durante su mandato o continuará empecinado en mantener vivo al personaje que vimos durante la campaña: machista, racista y preocupado por bajar los impuestos a los ricos; es decir, a él mismo, entre otras lindezas que ahora repasaremos.

Así, si Trump fuera un personaje literario, podríamos encontrar relatadas sus andanzas en libros con títulos tan singulares como los que siguen. 

Trump y los inmigrantes latinos

En este volumen se narraría cómo el gran hacendado de la industria hotelera construye un gran muro para separar su ‘gran América’ de México. Además, se explicarían las vicisitudes por las que pasaría para llevar a cabo su proyecto de expulsión de 11 millones de inmigrantes, que no es pecata minuta, la verdad. Pero él es un Obélix de la política y no parece amilanarse ante los números.

Pero dejemos al nuevo líder defenderse, pues lo hace ‘muy bien’ y que nos cuente las razones que le amparan para montarse esta película: ‘Cuando México manda su gente no mandan a los mejores. Ellos mandan personas que tiene un montón de problemas, y que traen esos problemas. Traen las drogas, traen el crimen. Son violadores. Y algunos, supongo, son buenas personas’.

En el caso de España, paradójicamente resulta que nos hemos hinchado a mandar licenciados a medio mundo. Sobre todo, médicos y enfermeros.

Trump y los musulmanes

El magnate ya habló en su campaña de establecer ciertos límites a la inmigración musulmana tras el atentado protagonizado por dos islamistas en California en el que se asesinó a 14 personas.

Pero ahora parece que donde dijo Digo ahora dice Diego o, por lo menos, se calla y se limita a dar las gracias por el apoyo recibido en las elecciones. Así, en la web de su campaña se ha eliminado esta promesa electoral y solo queda la url como prueba de lo que una vez hubo ahí. Aunque no tardará, imaginamos, en desaparecer.

Trump y la vagina de las mujeres

Sentimos ser así de soeces, pero esa es la palabra que empleó Trump -en realidad su homóloga en inglés- para referirse a cómo puedes coger a las mujeres si eres un tipo adinerado. 

Como la frase es tan gloriosa, mejor la reproducimos: “Cuando eres una estrella, te dejan hacer lo que quieras. Cogerlas por la vagina, puedes hacer cualquier cosa”. Aunque es cierto que este comentario data de 2005 y no sabemos si el potentado ha madurado y ha dejado de hablar como un adolescente tontorrón.

También se ha cubierto de gloria con declaraciones como ésta, pues asegura que cuando las mujeres cumplen 35 años, han llegado a la hora del "check out" (salida). ¿Quién le enseña la salida a este setentón?

Trump y el cambio climático que se inventó China

Según el flamante nuevo presidente de EE.UU., el cambio climático es una patraña urdida por los ecologistas. Y poco le importa que se lo cuente el mismo Stephen Hawking. 

A este respecto, el candidato republicano afirmó que esto era un invención china para hacer menos competitivo a los Estados Unidos. A lo que el actor Leonardo Di Caprio, muy implicado en temas medioambientales, respondió lo siguiente: ‘Si no crees en el cambio climático, no estás creyendo en los hechos ni en la ciencia ni en verdades empíricas y, en mi humilde opinión, no deberías poder ocupar un puesto oficial público’.

En este sentido, Di Caprio es un ecologista que ahora mismo anda en plena promoción de su documental producido por National Geographic titulado Before the flood que, precisamente, trata de alertarnos sobre los peligros del cambio climático y la contundencia de sus efectos.

Trump y los soldados

El nuevo presidente prometió durante su campaña reforzar la defensa con otros 500.000 soldados, otros 13 batallones de marines, 80 nuevos buques de guerra y otros 100 aviones de combate. Resulta curioso que ponga hasta números al encargo, ¿verdad? Como quien pide la fruta y la verdura en el puesto del mercado. 

Conclusión

Sin embargo, es cierto que Trump celebró la victoria electoral echando mano de un discurso conciliador donde incluso tuvo palabras más o menos amables para su rival Hillary Clinton a la que alabó por su ‘trabajo largo y duro’ de Clinton, además de afirmar que el pueblo americano le debe ‘una enorme gratitud por su servicio’. 

Por lo tanto, ahora está más relajado, con la tranquilidad que le confieren los votos en el bolsillo y ha abandonado esa pose provocadora. Al menos, por el momento.

Sin embargo, habrá que aguardar hasta el 20 de enero para verlo como nuevo presidente, pues serán precisos dos largos meses para la transición de un gobierno a otro. Por lo pronto, el presidente saliente Barack Obama ha prometido trabajar con ahínco para que ésta se produzca del mejor modo posible.

Pero seguro que tendremos nuevas entregas del personaje Trump hasta su nombramiento como presidente de los EE.UU. Lo cierto es que por ahora da más miedo que Freddy Krueger.