Algo que tengo muy claro desde hace muchos años es que para las personas es mucho más sencillo ganar dinero que acumular dinero, es decir, ahorrar e invertir.

 

Puede parecerte una sentencia sorprendente, pero simplemente mira a tu alrededor, a la gente de tu entorno, y te darás cuenta de que es totalmente cierta. Al menos en la mayoría de los casos.

 

Mucha gente que tiene sueldos medios o altos luego resulta que no tienen nada ahorrado. No han oído jamás hablar de un fondo de emergencia y ya no digamos el tener dinero invertido.

 

Esta situación provoca que para muchas personas, perder el trabajo significa tener problemas económicos automáticamente. Ya que no tienen ahorros suficientes para cubrir sus gastos y con el paro y la indemnización solo pueden cubrir una parte.

 

Esto ocurre porque mucha gente gasta sin pensar en el mañana, sin ahorrar y sin invertir nada.

 

¿Por qué es más fácil ganar dinero que ahorrar dinero?

 

Pueden existir unas cuantas teorías y opiniones sobre las razones que explican esta situación. Mi creencia es que vivimos en un mundo que ama el consumismo por encima de todas las cosas.

 

La sociedad gira en torno al consumo como un valor positivo. Por lo tanto, es difícil elegir no consumir, es decir, ahorrar e invertir. Es muy complicado encontrar un valor positivo en el ahorro de dinero. Nadie quiere que le llamen tacaño o que otros piense que va a ser “el más rico del cementerio”.

 

Esto junto al pensamiento de que es mejor disfrutar ahora porque en el futuro ya veremos, hace que la mayoría gaste todo o una buena parte de lo que gana al mes, sin ahorrar o invertir. Así está desnudo frente a los problemas económicos que tendrá en el futuro.

 

Por eso creo que es mucho más fácil ganar dinero que ahorrar dinero.

 

Entonces, ¿cuál es el verdadero desafío de las finanzas personales?

 

La clave para saber cuál es el verdadero desafío de las finanzas personales está en la diferencia entre lo que ganas y lo que gastas cada mes. Es decir, lo que ahorras mensualmente.

 

Para alguien que vive al día, gastando todo lo que gana, esta diferencia es cero. Si además tiene deudas por tarjetas de crédito o préstamos personales esta diferencia es negativa.

 

Así que el verdadero desafío de las finanzas personales es vencer la tentación del consumismo, ser conscientes de la importancia del ahorro y hacer que la diferencia entre los ingresos y los gastos mensuales sean positivos y que, poco a poco, sea más grande cada mes.

 

Sin enfocarte, aunque sea un poco, en gastar menos, nunca vas a mejorar tu situación financiera. Nunca vas a alcanzar la independencia financiera.

 

Para algunas personas la solución a un problema económico es ganar más dinero. Ganar más dinero es una pieza importante, por supuesto, pero en una sociedad orientada tanto hacia el consumo está lejos de ser la solución ideal.

 

¿Por qué? Porque con toda probabilidad aunque logres ganar más dinero, si aún no tienes la disciplina del ahorro, ese dinero de más que ganas te lo vas a acabar gastando igual que el resto.

 

Si tu gasto mensual crece en todo momento para que coincida con tus ingresos, nunca lograrás ahorrar e invertir y realmente estarás dando vueltas en círculos, en la misma situación financiera de precariedad.

 

La única manera de que tengas éxito en el juego de las finanzas personales es convertir en prioritario para ti el objetivo personal de hacer que tus ingresos sean siempre superiores a tus gastos. Y enfocarte en que ésta diferencia sea lo más grande posible.

 

¿Cómo lograr que tus ingresos sean más altos que tus gastos?

 

Para lograr esta meta debes trabajar dos objetivos a la vez.

 

Primero, enfócate en ganar más cada mes. Mejora en tu trabajo, sé más eficiente, busca una promoción. Si no fuera posible, estudia el mercado laboral y encuentra mejores oportunidad en otras empresas, o incluso mira la posibilidad de trabajar por tu cuenta.

 

Otra opción es crear un pequeño negocio paralelo, que puedas ir desarrollando en tu tiempo libre y que te aporte unos ingresos extras.

 

Segundo, enfócate en gastar menos. Analiza tus gastos y pregúntate siempre, ¿es realmente necesario que me gaste el dinero en esto?. Te darás cuenta de que muchos de tus gastos son totalmente innecesarios.

 

También analiza la posibilidad de reducir la cuantía de aquellos gastos que sean imprescindibles.

 

El objetivo es reducir los gastos tanto como puedas para que la diferencia entre tus ingresos mensuales y tus gastos mensuales sea lo más abultada posible.

 

Después, utiliza ese dinero sobrante para eliminar tus deudas, construir un fondo de emergencias que te cubra ante posibles gastos imprevistos e invertir.

 

Es la única manera segura y efectiva de que vayas paso a paso construyendo tu independencia financiera. Es un trabajo duro porque requiere:


  • Paciencia, los resultados no se consiguen de la noche a la mañana.
  • Constancia, es un trabajo diario estar atento a tus gastos y buscar maneras de aumentar tus ingresos.
  • Autocontrol, para no tener un día malo y gastar en exceso.

 

Pero claro es que las grandes recompensas, y te aseguro que la independencia financiera lo es, requieren de un gran esfuerzo. Nada importante es gratis.

 

El verdadero desafío de las finanzas personales es crear cada mes una diferencia entre tus ingresos y tus gastos. Y hacer que esta diferencia crezca poco a poco para tener dinero que puedas ahorrar e invertir.

 

Si logras tener éxito en este reto, lograrás tener éxito en todos tus objetivos financieros.

 

Si tienes alguna duda o no te ha quedado algún punto claro, háznoslo saber en los comentarios.