Después de haber pasado por uno de los momentos más difíciles para los concesionarios, parece que con las ayudas del Gobierno, la apertura al crédito y la mejora de la economía, las matriculaciones de los coches han aumentado por primera vez desde 2008.

En este sentido, es importante conocer las posibilidades de financiación existentes. Por un lado, más del 60% de los nuevos compradores optan por las financieras propias de los concesionarios, mientras que el 30% restante corresponde a préstamos personales correspondientes a entidades financieras.

Por norma general, los préstamos concedidos en los concesionarios tienen intereses más bajos que los bancos, el proceso burocrático es más rápido y además tienen la ventaja de que suelen aplicar descuentos si se entrega un coche antigüo.

Sin embargo, financiar la compra de un coche a través del concesionario puede acarrear riesgos ya que estamos ante expertos en vehículos y no en préstamos, por lo que puede que no queden claras todas las condiciones que se ofertan. Por lo general, suelen informar del tipo de interés TIN, no la TAE que engloba todos los gastos. Por ello antes de firmar cualquier crédito financiero debemos leer el contrato punto por punto y en su caso consultar con un experto.

Por otro lado, los préstamos personales durante estos años contaban con condiciones poco ventajosas para los compradores, sin embargo, en el momento actual el abanico de ofertas y condiciones ha mejorado notablemente por lo que siempre debemos consultar ambas opciones para determinar cuál es la más adecuada según nuestras condiciones.

Y recuerda que si necesitas dinero en un momento puntual, siempre puedes acudir a nuestro comparador de ProAhorro en el que te ofrecemos en un solo clic, los mejores productos financieros mediante un filtro previo sobre el importe que necesitas y el tiempo de devolución.