Un buen día, como el reloj biológico de la maternidad y la paternidad, se te despierta el gusanillo emprendedor. Sí, bosteza, se despereza y te dice que quiere empezar un negocio, pues las ganas no las puede reprimir más y necesita dar el salto. ¿Te pasa? Quizás sí o quizás no, pero a muchos les ha sucedido y tras meditarlo un tiempo, y sopesar la viabilidad de su proyecto, deciden darle alas de una vez por todas. 

Por supuesto, toca pensar bien tu idea y luego, si no tienes financiación o crédito, meditar dónde puedes hallarlo si crees que la opción de los bancos está cerrada a cal y canto para ti o que no te interesa aliarte con uno de ellos.

Los emprendedores, los nuevos héroes 

De hecho, los emprendedores se han convertido en unos héroes, unos referentes que despiertan la admiración a su paso, pues el tejido empresarial español, tras el vendaval de la crisis que asoló con tantas pymes, anda necesitado de nuevo músculo para remontar el desempleo.

Sucedía hace unos años y sigue sucediendo ahora. Es cierto que ya no se llaman pymes, sino que son startups; proyectos emergentes de empresas que ahora dan sus primeros pasos en incubadoras y aceleradoras de empresas que meten prisa a esos brotes para que se conviertan en algo ‘gordo’ bien pronto, pues se las necesita para ‘ayer’.

Aceleradoras de empresas e incubadoras

Ahora ya no resuenan tanto como cuando irrumpieron allá por 2011 en el escenario español, pues la novedad ha pasado, pero siguen ahí y su trabajo es inestimable. 

Además, transcurridas unas cuantas ediciones, podemos ilustrar este artículo con ejemplos de exitosas startups salidas de las entrañas de estas incubadoras.

Wayra: Esta aceleradora pertenece a Telefónica y ha visto pasar por sus pasillos miles de proyectos e ideas, aunque no todas podían recibir el espaldarazo económico y ayuda de los mentores de Wayra. Empezó su andadura en 2011 y ha socorrido a muchas para salir del trance de la falta de financiación y, para colmo, algunas de estas nuevas empresas han dado el salto a la internacionalización. Una de ellas es Momit que trabaja en el campo de las aplicaciones inteligentes para el consumo energético en el hogar. 

De hecho, Wayra puede proporcionar hasta 50.000 dólares en financiación, un espacio de trabajo, mentores, partners de negocio, acceso a una red global de talento y la oportunidad de llegar a millones de clientes de Telefónica. La única traba, pues que deben ser empresas del ámbito digital y no todos estamos por la labor de emprender en la red, pues no solo de bytes vive el hombre, ¿verdad?

Lanzadera: Dicha iniciativa corre a cuenta del hacedor del imperio de supermercados Mercadona, el valenciano Juan Roig. A diferencia de la anterior, no busca solo propuestas digitales, sino que da la bienvenida a las buenas ideas vengan de donde vengan: helados y mochilas artesanas, moda sostenible, restaurantes de comida sana o una tienda online donde el cliente y el comprador acuerdan el precio a pagar son algunos de los ejemplos de negocios que desfilan por Lanzadera.

Yuzz: Esta plataforma solo admite entre sus filas a emprendedores con edades comprendidas entre los 18 y 31 años y con proyectos centrados en la tecnología. Un varapalo para algunos cuyas ideas merecen una oportunidad con independencia de la edad de la mente pensante. Aunque según dicen ciertas voces lo importante no es la idea, sino cómo la gestionamos.

Desde luego si andamos por esos años, Yuzz se erige en un candidato excepcional para formarnos y tirar ‘palante’ con nuestro proyecto de empresa.

Seedrocket: Sus hazañas se retrotraen a 2008 que es cuando empezó a lanzar al mundo empresas solventes. Por lo tanto, es una pionera en España en su ámbito y la primera en debutar en nuestro país. De hecho, su experiencia se nota y podemos citar empresas alumbradas por Seedrocket que incluso ya pueden sonarnos y no resultarnos, por lo tanto, nada ajenas: Habitissimo, Ulabox, Reclamador o Escapada Rural, entre otras.

Lo cierto es que hay muchas más incubadoras y espacios donde obtener no únicamente financiación y liquidez para nuestra empresa, -pues también brindan formación- pero sí que son las más fuertes dentro del ramo.

Créditos rápidos para obtener financiación o sacarlo adelante con cero euros en el bolsillo

Pero contar con pocos fondos en el bolsillo no es excusa para proponerse la meta de fundar una empresa. La técnica tiene un nombre y es bootstrapping. Pero tiene un ‘pero’ y es que la maduración del proyecto es lenta. Por lo tanto, su crecimiento no es tan brutal como esas startups que ya van por su tercera ronda de financiación con miras a internacionalizarse y abarcar nuevos mercados.

De hecho, esa situación tarda un poco en darse en las empresas emprendidas con la técnica de bootstrapping. Sin embargo, su avance puede ser lento pero seguro y disfrutar del viento a favor de nuestro trabajo, entusiasmo y buen hacer, además de una idea capaz de embelesar a los demás para que se sumen a nuestra causa. 

En España el bootstrapping suena a echarse al océano Atlántico con un simple fueraborda con el ánimo de arribar a América. Muchos lo tacharán de imposible y otros lo considerarán una opción plausible y nada descabellada pues ciertas empresas han demostrado la solvencia de un negocio emprendido así. 

Sin ir más lejos Apple refrenda esta tesis y más recientemente el ejemplo del medio de comunicación estadounidense Hippo Reads para cuya botadura por los mundos empresariales su fundadora solo contó con 600 dólares en su bolsillo. Justo la cantidad que de media puedes solicitar con un préstamo online, ni más ni menos.

En este sentido, se estima que el los Estados Unidos el 30% de los emprendedores sacan adelante sus proyectos con los recursos que tienen a su alcance.

En suma, si una idea te tiene desvelado día y noche, no te desmotives pensando en la falta de liquidez para iniciarlo. No en vano, el dinero en ocasiones no asegura el éxito. Solo tu trabajo servirá para apuntalar los primeros pasos de la empresa.