Muchos experto en finanzas personales cuando indican en un presupuesto las cantidades aconsejables para gastos, ahorro e inversión también incluyen un porcentaje de dinero destinado a caridad.

La caridad, de hecho el altruismo en general, es un concepto muy difícil de explicar en un sentido general. En mi experiencia a menudo encuentro gente que tiene una comprensión innata de por qué dedica algo de dinero a ayudar a otros y otras personas que no ven un beneficio a hacer esto y es probable que pongan un gesto de indiferencia.

Así que lo mejor es explicar en detalle por qué pienso que es una buena idea destinar un porcentaje de tus ingresos a caridad.

Los Beneficios de la Caridad

En primer lugar, las donaciones a caridad son un reflejo directo de tus valores y perspectivas. Cada vez que donas dinero estas contribuyendo en la sociedad. Y no tiene porque ser dinero directamente. Si quieres ver que las personas sin hogar de tu ciudad tienen comida disponible puedes donar comida a un banco de alimentos. Seguro que hay algo que te parece lo suficientemente importante como para “rascarte el bolsillo”.

En segundo lugar, ayudar a los demás mejor tu autoestima de muchas maneras. Una vez que has donado algo a una organización benéfica en la que realmente crees te sientes bien al respecto. La ayuda que prestas a otras personas combinada con las de otras en realidad puede lograr una mejora global en el mundo para todos. Eso no es algo que puedas lograr comprando un televisor último modelo.

En tercer lugar, las donaciones de caridad tienen beneficios indirectos. Este tipo de ayudas siempre vienen de vuelta. Ayuda y te ayudarán cuando lo necesites.

Si tus finanzas personales están saneadas y tienes un flujo de ahorro constante mes a mes, destinar algo de ese dinero a caridad mejora la vida global de todos. Haces que la sociedad en su conjunto mejore y eso indirectamente es un beneficio para ti.

Un último comentario. No creo, como muchas personas piensan, que dar dinero o no a caridad es señal de ser una buena persona o no. Sé que algunas personas maravillosas no dan dinero a organizaciones benéficas y otras personas de las que no confío nada si lo hacen.

Debes dar dinero a una organización benéfica si realmente crees que es lo correcto y que va a producir una mejora para todos. Si no te sientes bien, no dones.

En resumen, incluso si no donas ningún ingreso a la caridad en estos momentos o no le ves el sentido, no cierres tu mente o tu corazón a esta idea. Nunca se sabe cuando puedes cambiar de opinión.