A pesar de que las temperaturas primaverales todavía acompañan, dentro de nada –si un cambio climático no lo impide– estaremos encendiendo nuestras calefacciones y temiendo a la consabida factura de la luz. No en vano, la falta de lluvias y de viento están provocando subidas en el precio. Así, el pasado martes registramos la tarifa más alta del año. En concreto, 182,54 euros por megavatio hora, un precio que desde el Gobierno tachan de ‘puntual’ y ‘anómalo’. Cuidado porque se avecinan curvas en la factura de la luz.

Si nos remontamos a hace un año, observaremos que el precio por estas fechas se situó en 132,79 euros por megavatio hora. Por lo tanto, asistimos a una subida ostensible de la tarifa.

Lo cierto es que la subida no ha pasado inadvertida para nadie. En este sentido, el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín Quemada, ya ha anunciado que van a estudiar ‘con atención’ dicho encarecimiento.

Según explica Marín Quemada, la escasez de energía producida con origen ‘barato’ obligó a recurrir a energías más caras, como los ciclos combinados que emplean el gas natural. Esta circunstancia motivó un incremento poco común en esta época del año, pues lo habitual es que esos picos se registren en pleno invierno.

La sequía está contribuyendo a una subida en los precios de la luz

En verano los expertos ya advertían a los consumidores de que esto podía pasar. De hecho, la enorme sequía que vive nuestro país nos aboca a un incremento de los precios de la electricidad. De este modo, es preciso suplir la falta de agua en los pantanos con el empleo de tecnologías de generación más caras. La ‘profecía’ no podía ser más certera porque esto es lo que acaba de pasar.

En concreto, durante este año, la cantidad de energía producida por las centrales hidráulicas se ha reducido en un 52,8 %, mientra que la eólica lo ha hecho en un 13,2 %.

Así, en 2017 la energía hidráulica, que normalmente abarata la electricidad, solo ha supuesto el 10 % de la demanda mientras que en 2016 llegó al 20 %.

Todo esto, por supuesto, se ha traducido en facturas de la luz más altas. Así, según los datos de la calculadora de la CNMC, el precio de la electricidad se ha encarecido un 18,96 % de media para un consumidor tipo. 

Es decir, una familia con dos hijos ha pasado de pagar 326,20 euros a abonar 387,51 euros; es decir, disfrutar de la electricidad ahora les sale por 61,31 euros más. Para colmo de resultar más cara, contaminamos más, dado que nos calentamos a costa del uso del carbón y el gas que han provocado que las emisiones de CO2 se multipliquen.

Desde luego, si este pico en la tarifa ha ocurrido durante un mes de octubre donde apenas se percibe el frío, no sabemos qué pasará cuando éste arrecie. Por lo tanto, quizá convenga empezar a hacer los deberes y tomar ciertas cautelas con el tema de la luz. En concreto, desde nuestro comparador de préstamos online nos sabemos al dedillo las claves para resistir al invierno sin tener que dejarnos los ahorros en luz y calefacción.

Consejos para ahorrar en la factura de la luz

  • Limpia tus bombillas. El consejo de tener las bombillas relucientes no es baladí. De hecho, el polvo absorbe luz y, por lo tanto, a fin de obtener la misma  intensidad, acabará consumiendo más energía.
  • Reemplazalas por bombillas de bajo consumo o Led. Si te gusta pagar de más, adelante con el dispendio, pero si no es así, ya estás tardando en cambiarlas. No en vano. Nuestro consejo es que mejor si optas por las Led. De hecho, las de bajo consumo contienen sustancias peligrosas como el mercurio que podemos inhalar al romperse y requieren un reciclaje más complejo. Mientras que las LED, además de estar exentas de tóxicos, alcanzan el 100 % de su rendimiento desde el principio.  Si todavía dudas, puedes consultar cuánto dinero estás perdiendo por no hacer el cambio en esta calculadora de consumo y ahorro de luz.
  • La función de reposo (la archiconocida como ‘stand by’) de los aparatos electrónicos hace tiempo que tendría que estar bajo control. Si todavía la tienes campando a sus anchas, empieza a apagarla puesto que su consumo no es nada inocente.
  • Cierra bien las persianas y ventanas en cuanto anochezca. Y no es porque vaya a venir el lobo, sino porque el calor de la calefacción se escapa. 

¿Cuándo cambiarán las reglas del juego?

¡Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva…!’. Parece que es perentorio entonar esta canción o semejantes para invocar la benéfica lluvia que tan bien sienta a nuestros cultivos, a los bosques, a los animales y a la factura de la luz, ¿verdad?

De todos modos, y con objeto de evitar que la luz se vea afectada por esta variable meteorológica, la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético ha pedido al Gobierno un cambio en ‘las reglas del juego’. Según Jorge Morales, miembro de esta plataforma, de esta manera, aunque no evitaremos su subida, sí que impediremos que sea tan acusada.

Ya veremos cómo se presenta este invierno, pero todo apunta a una subida de los precios de la luz que lleva unos años en progresión ascendente sin que nada pueda impedírselo. Desde luego, una fuente de luz que nunca nos falta es el sol y es una pena que el Gobierno haya decidido darle la espalda a este recurso del que es tan rica España.