Con la difícil situación en la que todavía nos vemos inmersos tras la fuerte crisis económica que hemos sufrido, las imaginación no ha cesado a la hora de pedir financiación de otras formas alternativas a las tradicionales y que hoy queremos analizar.

Por un lado, contamos con las microfinancieras, es decir, las entidades privadas que conceden de forma rápida y fácil pequeños créditos y que tanto se han popularizado en los últimos tiempos.

También se han creado programas especializados en dar créditos a las empresas por parte de los Gobiernos como los créditos ICO pero que en la mayoría de las veces son tan poco flexibles que su acceso es complicado.

No podemos olvidar una de las formas más famosas, la de las 3 F’s: “Family”, “Friends” y “Fools” en español: familia, amigos y locos; ya que son los que más cercanos y los que menos condiciones imponen.

Los Business angels, estos inversores privados en busca de startups a cambio de un % de la empresa también han sido muy populares y a los que muchos emprendedores hoy en día acuden.

Las formas de financiación colectiva como las plataformas de crowfunding o crowlending también se han consolidado como alternativas viables en las que en el primer caso a través de un sitio web se puede ofrecer la posibilidades de ofrecer donaciones o la segunda donde algunas empresas aportan avales o seguros para que algunos particulares puedan prestar ese dinero. 

Por otra parte, los partners estratégicos para determinados sectores del ámbito digital son muy utilizados donde se realiza un intercambio entre algo que se necesita de ellas con un % de la empresa.

Si nos vamos ya a opciones donde el importe asciende y no se consigue de ninguna otra manera, muchas personas optan por hipotecar su propia vivienda apostando siempre en que el negocio saldrá adelante.

En el terreno de los freelance, una forma de financiación para un proyecto también es trabajar en una empresa media jornada y dedicar el resto del tiempo a ir configurando la startup con ese dinero.

Y por último, la participación en concursos para startups también podemos conseguir el premio que se traduce en dinero para emplearlo en el nuevo proyecto.