Si nos encontrásemos ahora en la tesitura de tener que escoger unos estudios universitarios y no tuviésemos muy clara la decisión, seguro que nos vendría de perlas el análisis realizado por Infojobs. Así, el famoso portal de empleo ha llegado a la conclusión de que ser ortodoncista es lo mejor que nos puede pasar si buscamos una nómina abultada, aunque tampoco nos parecería mal cobrar lo que gana un director de ingeniería.

Lo cierto es que en nuestro comparador de préstamos urgentes hemos querido echar un vistazo al asunto, pues seguro que más de uno le pica la curiosidad. Además, hablaremos de esos puestos de trabajo que hace ocho años ni existían y que, con toda probabilidad, son la avanzadilla de toda una horda de nuevos oficios auspiciados por las tecnologías.

¿Qué empleos están mejor pagados?

En concreto, un ortodoncista o implantólogo puede percibir un salario bruto anual medio de 64.808 euros. Pero es cierto que esta cantidad puede oscilar en casi 22.000 euros más o menos dependiendo del tamaño de la empresa.

Por su parte, los expertos en ingeniería que desempeñan el puesto de director cobran por su trabajo 59.615 euros anuales brutos. En definitiva, estos empleos aseguran unos ingresos bastante dignos, ¿verdad?

Si seguimos ahondando en el ránking observaremos que la lista de empleos con emolumentos envidiables prosigue con el director de informática que gana 50.335 euros al año, el brand manager con 46.684 euros, el director de empresa con un 44.789 euros brutos anuales, el director financiero con 44.656 euros al año, el director de ventas con 44.551 euros anuales, el odontólogo con 43.775 euros, el arquitecto informático con 42.867 euros y, por último, el manager industrial con 42.900 euros brutos al año.

Unos puestos de trabajo en los que apenas existe competencia

Pero no solo es que estén excelentemente bien pagados, sino que, además, los profesionales de estos sectores apenas conocen el estrés generado por la dura competencia. En este sentido, los arquitectos informáticos interesados en un puesto de trabajo solo tienen que ‘medir sus fuerzas curriculares’ con una media de cuatro candidatos por cada oferta. 

Por su parte, a una vacante para un puesto de ortodoncista y odontólogo únicamente se suelen presentar nueve personas. En definitiva, están muy bien pagados y apenas deben competir entre ellos para obtener un empleo en su sector.

Todo lo contrario les sucede a los licenciados en Derecho y Periodismo. De hecho, el gran volumen de personas que han cursado estos estudios ocasiona que las ofertas de trabajo específicas para estos profesionales se hallen muy disputadas.

Trabajos que hace ni ocho años que existían

Y mientras algunos trabajos desaparecen, pues es ley de vida, otros afloran en el mercado laboral. Aunque, eso sí, la juventud de estas nuevas profesiones ocasiona que apenas encontremos expertos en estas nuevas disciplinas.

Algo así sucede con la ciberserguridad donde difícilmente encontramos veinte candidatos a un puesto porque –simplemente– no hay más personas que puedan desempeñar esta función que requiere formación en ingeniería técnica. Lo cierto es que la mayoría de estos profesionales son muy jóvenes y todavía se hallan en la universidad.

Y otra profesión que seguramente nos deja perplejos, ya que a priori no sabremos ni para qué sirve, es la de profesores de metodología Agile o Agile coach y expertos en Scrum. En concreto, estos nuevos trabajadores se encargan de que una organización progrese en su implantación de métodos ágiles en cualquier ámbito. Lo cierto es que así parece un poco complejo de entender su cometido, pero están en pleno auge. 

Como explica Margalló, investigadora de mercado del Infojobs y coordinadora de este informe, dichos expertos ‘están revolucionando las metodologías a través de las que las empresas dan respuesta a los requerimientos de sus clientes’. 

El mercado laboral está en constante en cambio y es difícil sacarle una foto por esa manía de no estarse quieto. En este sentido, hace unos años las disciplinas del comercio y el marketing apenas tenían demanda. Sin embargo, en la actualidad es la tercera titulación más demandada, mientras que en 2014 esta carrera no figuraba ni siquiera entre las veinte más solicitadas por el mercado.

Y contar con una titulación universitaria sigue siendo un acierto

Y si alguien pensaba que contar con unos estudios universitarios ya no son garantía de obtener un contrato, se equivocaba. Así, las titulaciones universitarias constituyen el grado formativo más demandado por las empresas. 

¿Y qué fue de la vocación?

Por supuesto, al decantarnos por una u otra carrera también es importante el peso de la vocación. No en vano, desempeñar un puesto de trabajo excelentemente remunerado pero que apenas nos reporta alegrías y por el cual sentimos hasta cierta aversión no es una buena idea e incluso puede llegar a deprimirnos.

En suma, en nuestra elección deben primar nuestros gustos y no solo fijarnos en los generosos emolumentos que nos reportará este trabajo. Estamos seguros de que es posible encontrar una carrera profesional que aúne estos dos aspectos.

Por ejemplo, unas carreras que han sido pasto de las escasas salidas laborales son las filologías que encabezan el ranking de las titulaciones con mayor índice de paro, según la última encuesta de inserción laboral de las titulaciones del INE. También los titulados en Historia padecen en sus carnes las escasas salidas laborales dado que en su mayoría, si quieren ejercer de lo suyo, se ven abocadas a la docencia. 

Y, por supuesto, la filosofía hace tiempo que está en el punto de mira de los planes de estudios de la educación secundaria, a pesar de que los entusiastas de la filosofía se cuentan por miles pues nos ayuda a entender el mundo e incluso la política.