A estas alturas de la película, los más tempraneros ya habrán hecho la declaración de la renta correspondiente a 2018 y esta puede que sea una declaración negativa. ¿Qué quiere decir esto? Pues que no tenemos que pagar nada, pero tampoco nos devolverán. En concreto, el resultado del IRPF se refleja en la casilla 610 de la renta, que se corresponde con la última página. El resultado puede ser queda declaración positiva (a pagar), negativa (a devolver) o cero. Esta última es la conocida como declaración negativa que abordaremos en primer lugar en este post, para luego adentrarnos en las dos opciones restantes.

Pero en primer lugar conviene dejar bien claros todos los conceptos. Así, explicaremos exactamente qué posibles escenarios se abren cuando realizamos la declaración:

  • Declaración a ingresar: Tendremos que abonar a Hacienda lo que indique la casilla 620 de la renta
  • Declaración a devolver: La AEAT nos ha retenido en exceso durante el ejercicio y debe devolvernos ese dinero.
  • Declaración negativa: No sale ni a ingresar ni a devolver. Se sitúan en tierra de nadie y arrojan un resultado de cero. Estos casos se producen cuando las deducciones que la AEAT nos ha ido practicando han sido ajustadas y no hay desfase alguno que corregir.

Casi todos estamos familiarizados con las dos primeras situaciones, pues la declaración negativa no es muy habitual. Vamos a estudiarla un poco más.

¿Qué hacer ante una declaración negativa?

Si la declaración de la renta sale negativo se presentan por los mismos medios y en los mismos plazos que las declaraciones a devolver. Sin embargo, a diferencia de estas últimas, las negativas no pueden entregarse en entidades financieras.

En muchas ocasiones su denominación lleva a equívoco y se la confunde con las declaraciones a devolver, pero ya hemos visto que si sale negativa la renta ello significa que no hemos pagado ni un céntimo de más, pero tampoco de menos.

Pero conviene que analicemos las otros dos situaciones posibles, pues quizás son las más frecuentes.

¿Cuánto tiempo puede puede tardar Hacienda en tramitar el pago de una Declaración a ingresar

Se estima que más de 14 millones de declarantes, según Hacienda, tendrán derecho a que se les devuelva una parte de lo que ingresaron al fisco. Para ello, según la ley, la Agencia Tributaria dispone de un plazo máximo de seis meses contado desde el último día en que se cierra el plazo. Es decir, que a finales de año o principios del siguiente, el contribuyente debe contar con ese importe debido. En caso contrario, empezarían a generarse intereses de demora.

Lo habitual es que un mes y medio desde que la declaración se aprueba se efectúe el pago. Incluso es posible que se haga en menos tiempo si ésta resulta muy sencilla. Así, es posible que en 48 horas tengas ese dinero en tu cuenta. 

¿Y si la declaración sale a pagar?

Sin duda, estamos ante el peor de los escenarios, pues mientras en una declaración negativa ambas partes estaban en paz, y en la anterior era Hacienda la que debía restituir parte del dinero al contribuyente, aquí es este último el que debe hacer frente al pago, ya que Hacienda considera que ha pagado menos de lo que le corresponde. Este caso es muy frecuente en situaciones de desempleo donde se percibe una prestación.

Lo cierto es que a esta última se les aplica una retención muy baja que luego deben compensar en la declaración de la RENTA. De hecho, estas cantidades tienen la consideración de “un rendimiento del trabajo” y se las equipara a las nóminas.  

Dicho todo esto, ¿cómo la pago? En este sentido, te interesará saber que puedes fraccionar la deuda en dos pagos:

  • Una primera cuota por un valor del 60 % de la deuda. Deberás abonarla en el momento de presentar la declaración.
  • Un segundo pago del 40 % restante que podrás presentar hasta noviembre.

¿Es posible financiar el pago de la liquidación del IRPF?

Es cierto que diferentes entidades financieras, conscientes de que no todos los contribuyentes gozan de una buena situación financiera para afrontar estos pagos inesperados a Hacienda, han previsto préstamos para financiarlos. La única condición es que se devuelva en un periodo máximo de hasta 12 meses.

Esperamos que todas nuestras aclaraciones te hayan servido de utilidad y no te pille de nuevas el posible resultado de tu declaración. Esperamos que tengas la fortuna de que te salga a devolver o, por lo menos, que sea una declaración negativa.