Corren buenos tiempos para el coche eléctrico. Así, estos vehículos son los únicos que torean las restricciones de circulación cuando la contaminación se vuelve inasumible, entre otras ventajas que leerás en este artículo. A esto se añade que con la voluntad de incentivar su compra abundan las ayudas y subvenciones. De hecho, con el nuevo año acaba de aprobarse el montante de un presupuesto cercano a los 17 millones de euros para empezar a llenar nuestras ciudades de aire puro.

Dicho plan se denomina plan Movea y contempla ayudas a la adquisición de automóviles que funcionan con combustibles alternativos.

Dicho catálogo incluye no solo los eléctricos, sino también los siguientes:

  • Vehículos de gas licuado del petróleo (GLP/Autogás)
  • Propulsados con gas natural comprimido (GNC) y licuado (GNL)
  • Vehículos que se propulsen con pila de combustible de hidrógeno
  • Además de motos eléctricas y bicicletas de pedaleo asistido por motor eléctrico

De hecho, el plan de ayudas del año en curso es de los más generosos aprobados hasta la fecha. Así, en 2015 el presupuesto se cifró en 7 millones de euros, mientras que en 2014 el Gobierno se mostró algo más espléndido con el prójimo que deseaba contribuir a la salud planetaria y dio luz verde a un plan de 10 millones.

Ayudas del Plan Movea

Estas ayudas se concretan sobre el papel en espaldarazos económicos que animan, y mucho, a dar el paso hacia lo ecológico.

  • Bicicletas eléctricas                                                      200  
  • Cuadriciclos eléctricos                                               1.950
  • Vehículos con autonomía eléctrica de 15 a 40 km.    2.700 €
  • Vehículos con autonomía eléctrica de 40 a 90 km.    3.700 €
  • Vehículos con autonomía eléctrica superior a 90 km. 5.500 €
  • Furgones y camiones eléctricos                                  8.000 €
  • Autobuses eléctricos                                                   20.000 €

Asimismo, los apartados que siguen suponen toda una novedad pues se incentiva la implantación de ‘gasolineras eléctricas’ en zonas de acceso público. Una cuenta pendiente que todavía desmotiva a muchos por la imposibilidad o al menos dificultad para hallar un lugar donde repostar con su vehículo eléctrico.

  • Punto de carga semirrápido                                         2.000 €
  • Punto de carga rápido                                                15.000 €

Por su parte, la baja de un coche convencional con una antigüedad superior a los 7 años, se recompensa con unos 750 euros. Con semejante despliegue de recursos, se pretende alcanzar unas 4.400 nuevas matriculaciones de coches eléctricos.

¿Qué ventajas me reporta decantarme por la adquisición de un coche de estas características?

Lo cierto es que esta clase de transporte, aunque es cierto que son ostensiblemente más caros que los impulsados con gasolina, nos ofrecen un importante cuadro de ventajas. Así, en ciudades como Madrid, dichos vehículos están exentos de las limitaciones del Servicio de Estacionamiento Regulado (S.E.R.) y pueden aparcar con libertad en estas zonas si cuentan con la Autorización Cero Emisiones y, por lo tanto, prescindiendo del habitual tique de aparcamiento. Así que a la larga se nota ese ahorro, ¿verdad? 

Otra razón para abrazar lo eléctrico es que el impuesto de matriculación, dado que no hay emisiones, es gratis. Por lo tanto, aquí el sobresaliente al ahorro se lo lleva de calle esta nueva estirpe de coches.

Por supuesto, no emplean combustible y mantiene a sus usuarios a salvo de los caprichosos vaivenes del crudo que, aunque ahora se ha abaratado, han predominado los tiempos en los que su precio era inasumible para muchos. Y, seguramente, éste volverá a las andadas. 

Otro tanto se lo puede anotar con el Impuesto de Circulación que, aunque de dependencia municipal, muchos Ayuntamientos suelen animar a los usuarios a lanzarse en pos de estos vehículos con importantes reducciones. En este sentido, Madrid ha previsto un descuento del 75%. 

¿Y el seguro del coche me saldrá más caro?

Para colmo, resulta que se han dado casos de seguros de coches eléctricos entre un 5% y un 15% más barato. Tal vez esto se deba a que esta clase de vehículos son menos inflamables que los convencionales debido, evidentemente, a los riesgos que entraña un depósito repleto de gasolina.

¿Ayudas de las CC.AA.?

Además, en ciertas Comunidades Autónomas existe la posibilidad de acceder a ayudas adicionales que se suman a las estatales. Por lo tanto, echa un ojo a la política que tu región mantiene al respecto. Por desgracia, dicha subvención luego hay que declararla en la renta. Nadie es perfecto.

¿Y la factura del taller? ¿Sube o baja? ¿Necesitaré un préstamo rápido para repararlo?

Nos topamos con una de las razones habituales por las que muchos usuarios deciden solicitar un préstamo rápido con el que puedan hacer frente a una reparación del vehículo. Un tema en el que estamos muy versados en este comparador donde analizamos el mercado de los créditos urgentes a fin de que te hagas con la mejor solución.

Llegados a este punto, el del coche averiado, seguro que vamos a dar una alegría a todos aquellos que están hartos de los achaques de sus coches. De hecho, los eléctricos se distinguen por una mecánica más sencilla donde no hay tubos de escape, cambios en el filtro del aceite, de las bujías, correa de distribución… En conclusión, su mantenimiento nos dará menos disgustos que uno de gasolina.

El único frente que deberemos atender pasado el tiempo es el de la batería que, como la de los móviles, acusa el uso. Éstas se estima que tienen una vida útil de al menos unos 160.000 o 200.000 kilómetros.

La mayor ventaja, el medio ambiente y nuestra salud 

Nos hemos dejado para lo último la más grande de las ventajas; el medio ambiente. De hecho, el famoso cambio climático que amenaza con poner en jaque nuestra forma de vida viene motivado por los gases que desprenden los coches, las industrias, las calefacciones, etcétera. Por lo tanto, sería apostar por la sostenibilidad.

Además, las ciudades -como Madrid últimamente- acusan los estragos de la contaminación. De hecho, se están superando los límites de seguridad para la vida humana marcados por la OMS. En este sentido, se estima que en 2012 unas 7 millones de personas fallecieron a consecuencia de la contaminación.

En definitiva 

Decantarnos por esta clase de vehículos redunda, a la larga, en un ahorro al bolsillo y, por supuesto, se evidencia en el aire. Y somos lo que respiramos.