Si quieres o necesitas financiación en la actualidad existen muchas opciones. Puedes elegir un préstamo tradicional, un crédito rápido, un mini crédito o utilizar la tarjeta de crédito. Esto no siempre ha sido así. Hace años las únicas opciones eran los préstamos tradicionales y las tarjetas de crédito.

Sin embargo ahora estamos viviendo el auge de un, no podemos decir nuevo porque siempre ha existido pero se usaba poco, pero sí que está viviendo un renacimiento. Estoy hablando de los préstamos permanentes o preconcedidos.

Cada vez es más habitual que los bancos y las entidades de crédito ofrezcan préstamos preconcedidos y permanentes a ciertos clientes. 

Normalmente, son clientes que ya han solicitado en alguna ocasión algún producto de financiación, ya sea para pagar un coche, hacer un viaje o realizar unos estudios, y han demostrado capacidad suficiente de pago. También ha aumentado el número de personas que los solicita y a los que se les concede.

En teoría este tipo de préstamos permanentes son más beneficiosos que un préstamo personal habitual. Tienen tipos de interés más bajos, menos comisiones, si te lo conceden puedes acceder al dinero en todo momento, solo pagas por el dinero que utilizas y según vas devolviendo el dinero usado puedes volver a utilizarlo.

Pero como todo, también este tipo de préstamos tiene sus inconvenientes.

El principal problema es que si te conceden un préstamo permanente prepárate para tener una fuerte vinculación con la entidad financiera. Como mínimo tendrás que tener domiciliada la nómina, tarjeta de débito, al menos una tarjeta de crédito y tal vez hipoteca y/o plan de pensiones. También es posible que tengas que tener el seguro de hogar o fondo de inversión contratado en la entidad.

Este nivel de vinculación tan elevado puede echar para atrás a muchas personas ya que realmente te encuentras atado completamente al banco y tu nivel de negociación es muy bajo.

Además aunque el préstamo permanente pueda resultar atractivo por su bajo coste, si luego se suman los gastos y comisiones del resto de productos financieros que la entidad te obliga a tener es bastante posible que ya no te resulte tan rentable un préstamo permanente.

Cómo funciona un préstamo preconcedido

Básicamente, en un préstamo preconcedido la cantidad de dinero a la que puedes acceder viene determinada por la cuantía de la nómina que tengas domiciliada. A mayor nómina más cantidad en el préstamo, a menor nómina menos cantidad en el préstamo. Lógico ¿no?

Una vez establecida la cantidad y determinado el tipo de interés a pagar por el dinero que se utilice y el plazo de amortización puedes acceder al dinero cuando quieras. 

Ventajas y desventajas de los préstamos permanentes

Los préstamos permanentes tienen ventajas y desventajas que voy a analizar a continuación para que conozcas en todo momento si te interesa o no contratar este tipo de producto financiero.

Ventajas de los préstamos preconcedidos

  • Acceso a una determinada cantidad de dinero en el acto.
  • Sin tramites que alarguen el proceso de contratación en el tiempo.
  • Bajos tipos de interés.
  • Menores comisiones que otros productos financieros similares.

Desventajas de los préstamos preconcedidos

  • Acostumbrarse demasiado a vivir a crédito. Esto puede desestabilizar gravemente tu economía doméstica.
  • Utilizar demasiado el dinero del préstamo preconcedido y tener que utilizar tus ingresos casi constantemente para hacer frente a los pagos mensuales.
  • Muy alta vinculación con la entidad financiera para que te concedan el préstamo preconcedido.
  • Necesidad de contratar otros productos financieros que pueden, al final, con sus costes y comisiones encarecer el préstamo preconcedido.

Alternativas a los préstamos preconcedidos

Si quieres buscar un tipo de financiación que esté siempre accesible, no solo existen los préstamos permanentes. Hay otros productos de financiación que tienen esta característica de estar siempre accesibles y que puede que te convengan más si no lo hace un préstamo preconcedido. Vamos a ver cuáles son:

  • Anticipos de nómina: El anticipo de nómina es más un servicio que un producto financiero. Un servicio muy habitual en cualquier banco. Si domicilias la nómina y lo solicitas, la mayoría de las veces te lo van a conceder si demasiadas condiciones. Puede que contratar algún producto adicional como una tarjeta de crédito, si no tienes, pero no implica una gran vinculación.

Su funcionamiento es muy sencillo. Puedes solicitar al banco que te adelante la nómina que tienes domiciliada. Esto no tendrá coste ninguno para ti, simplemente cuando ingreses la nómina irá directamente para pagar el adelanto de la nómina que pediste. Este servicio de anticipo de nómina lo puedes pedir un número limitado de veces al año, normalmente unas 2 o 3 veces.

  • Préstamos nómina: Este es un producto financiero similar a los anticipos de nómina de los que se diferencia en el mayor plazo de amortización y en la posibilidad de poder solicitar más dinero que únicamente la cuantía de tu nómina.

Este producto sí tiene tipo de interés y comisiones asociadas aunque bastante más bajas que un préstamo personal tradicional.

  • Tarjeta de crédito: Es un producto financiero muy conocido. Una estupenda herramienta de financiación que si no se utiliza adecuadamente puede provocar graves problemas financieros.

Con una tarjeta de crédito tienes dinero a mano siempre que quieras aunque es muy recomendable pagar todo lo utilizado a final de mes y no caer en impagos ya que sus tipos de interés son muy elevados, siendo el producto de financiación con los intereses más altos, únicamente tienen un mayor tipo de interés los minicréditos.

Y así finalizo explicándote las ventajas y desventajas de los préstamos permanentes o préstamos preconcedidos y otras alternativas de financiación. Un producto financiero muy interesante para conseguir financiación permanente a bajo coste y sin graves perjuicios económicos.

Espero que te haya resultado útil el artículo y, como siempre te digo, si tienes alguna duda o quieres saber más de los préstamos preconcedidos, puedes utilizar los comentarios.