Hace unos días, la disputa por hacerse con el poder de unos cotizados carritos de la compra repletos de comida caducada a las puertas de un supermercado en Estepona (Málaga) acabó como el rosario de la aurora. Seis detenidos y cuatro heridos, uno de ellos por un cristal en el cuello, fue el balance de la trifulca por la comida. 

Lo cierto es que esta situación viene produciéndose, aunque con menos violencia, en las puertas de muchos supermercados de España, pero todo se hubiera solucionado con algo tan solidario e ingenioso como lo que plantea Wefood, el primer supermercado de comida caducada de Europa.

Además, la nueva superficie comercial ha debutado con éxito pues ya sabe lo que son las colas por comprar y una afluencia de público envidiable. Por lo tanto, con Wefood se evita el despilfarro de toneladas de comida en perfecto estado para ser consumida pero, por desgracia, ya caducada. También sirve para dar salida a todas aquellas frutas y verduras que por no cumplir los exigentes cánones de belleza de la industria son rechazadas o que presentan un embalaje defectuoso que ha motivado su descarte. 

Entre un 30 y un 70% más barato

Este solidario supermercado, que sale al paso de todas esas toneladas de productos que acaban en el cubo de la basura, se ubica en Copenhague y empezó su andadura en marzo. En dicha superficie se ofrece la comida entre un 30 a un 70% más barato.

¿Y quiénes han sido los ideólogos y promotores? Pues del Banco de Alimentos danés y la organización de caridad DanChurchAid, cuyo propósito es erradicar la pobreza y el hambre en Dinamarca.

Dar salida a 700.000 toneladas de comida que se desecha anualmente

Sin embargo, Wefood tiene por delante una tarea ingente, pues en Dinamarca se despilfarran cerca de 700.000 toneladas de comida al año. El desperdicio de tal cantidad, según un informe de United Against Food Waste, cuesta al erario danés unos 11 billones de coronas (casi 1 billón y medio de euros). 

¿Dónde obtienen el género?

Lo cierto es que los alimentos son donados por las tiendas y supermercados que se decantan por esta nueva propuesta, antes que por los contenedores. Además, los trabajadores son voluntarios. De hecho, Wefood se convierte en una importante fuente de ingresos para las acciones que financia esta ONG danesa.

En Francia, prohibido que los supermercados tiren comida

También es digno de aplauso o de ovación mayúscula la ley que recientemente ha aprobado el gobierno francés que prohíbe a los supermercados tirar comida y que, por lo tanto, les obliga a donar ésta a organizaciones. 

Según esta ley, los supermercados de más de 400 metros cuadrados están obligados a donar la comida que desechan que deben destinar a bancos de alimentos, alimentación animal o abono. 

¿Y en España? ¿Cuánta comida acaba en la basura?

Aunque en España no somos de los más derrochadores de Europa -somos los séptimos-, resulta que desperdiciamos semanalmente 25,5 millones de kilos de alimentos, una cifra que supone el 4,53% de los productos comprados. Y que en dinero contante y sonante suponen 1.000 euros de comida al año por persona. 

¿No te parece un sinsentido que solicites un préstamo online si resulta que lo acabas de tirar a la basura? Vamos a ver cómo evitarlo.

Y si seguimos sumando kilos semana tras semana alcanzarán los 1.325,9 millones de kilos de alimentos al año. De hecho, un 25% de lo que compramos acaba sus días en la basura.

A esas conclusiones ha llegado el primer Panel de cuantificación del desperdicio alimentario elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA).

Por lo tanto, el problema no solo lo tienen los supermercados, también lo tenemos nosotros que no sabemos administrar nuestras compras. Pero ¿qué es lo que desperdiciamos? ¿Hay algún tipo de comida en concreto más propensa a no ser aprovechada?

Pues sí, el pan. En este sentido, compramos más del que normalmente consumimos y no somos capaces de reciclarlo en pan rallado para rebozados o unas torrijas. Por lo tanto, optamos por la solución rápida y fácil de la basura.

Las frutas y verduras son las siguientes de esta lista, pues un 16,9% de éstas terminan en el cubo. También la leche y los lácteos se desperdician, concretamente un 13,3%. Lo cierto es que todo sumado da para un gran festín.

Diez consejos para evitar desperdiciar comida

Sin embargo, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) parece decidido a inculcarnos unas sabias costumbres para que pongamos coto al despropósito del derroche:

  1. Planifica tu menú y no improvises.
  2. Revisa la despensa y el frigorífico a la hora de elaborar tu lista y compra aquello que realmente necesites.
  3. Éste es tu nuevo mantra: tirar comida es tirar dinero.
  4. Aprende a conservar correctamente la comida: cierra los envases herméticamente, vigila que el frío sea el correcto…
  5. Consume por orden de caducidades y antigüedad
  6. Ajusta las raciones
  7. Sácale partido a las sobras
  8. La basura es el último recurso
  9. En el trabajo, adopta la costumbre de la fiambrera
  10. Si comes en un restaurante, no te excedas pidiendo y, si es posible, llévate las sobras a casa. En EE.UU. se hace, y aquí deberíamos imitar su ejemplo.

En suma, ésa es el camino más corto al ahorro y al sentido común del que hacían gala nuestras abuelas e incluso nuestras madres.

Por lo tanto, si la crisis sirve para que nos percatemos de nuestros errores y malas costumbres adquiridas durante la bonanza económica, no hay mal que por bien no venga, ¿verdad?

Restaurantes como Wefood, unos supermercados más solidarios, además de una sociedad menos derrochadora marcan el camino hacia una sociedad más sostenible.