1. Introducción a los créditos rápidos

2. ¿Qué son los créditos rápidos?

3. Tipos de créditos rápidos

a). Los minicréditos o microcréditos

b). Créditos rápidos tradicionales

4. Alternativas a los créditos rápidos

a). Préstamos preconcedidos

b). Anticipo de nómina

c). Tarjetas de crédito

5. ¿Dónde puedes encontrar créditos rápidos?

a). Las entidades bancarias

b). Empresas financieras de créditos

c). Empresas especializadas en minicréditos

6. Coste de los créditos rápidos

7. Requisitos para que te concedan un crédito rápido

8. ¿Qué ocurre si no puedes devolver un crédito rápido?

9. Cuidado con los créditos rápidos sin coste

Introducción a los créditos rápidos

Cualquier gasto imprevisto como puede ser una factura que no esperabas o pagar una multa de tráfico puede hacer que tu presupuesto familiar se desequilibre totalmente y necesites dinero con rapidez. Para este tipo de problemas están enfocados los créditos rápidos.

Y el otro es la proliferación cada vez más de empresas y particulares de dudosa reputación que se aprovechan dela delicada situación de muchas personas debido a la crisis económica que atravesemos desde el ya cada vez más lejano 2008 y que tiene como consecuencia un gran número de engaños y estafas, el principal de los cuáles son familias o particulares totalmente endeudados por créditos con altísimos tipos de interés que superan incluso con mucho el límite de la usura.

¿Qué son los créditos rápidos?

Los créditos rápidos es un tipo de crédito que tiene una serie de características principales sobre todo en relación a:

- Tipo de interés, más elevado que en otro tipo de créditos tradicionales.

- Plazo de tiempo, suelen concederse con plazos de tiempo pequeños, de meses o pocos años.

- Cantidad máxima, la cantidad de dinero que puedes solicitar no debe ser muy alta, siendo los 10.000€ la cantidad máxima en muchos tipos de créditos rápidos y los 300€ la cantidad mínima.

- Rapidez en su concesión, los créditos rápidos se conceden muy rápidamente. Entre que lo solicitas, te lo conceden y tienes el dinero en tu cuenta a tu disposición, no suelen pasar más de 24 horas-48 horas.

- Poca documentación, para que te concedan un crédito rápido no es necesaria mucha documentación. Básicamente, acreditar que eres mayor de edad, que no estás en una lista de morosos y que tengas una cuenta corriente en la que seas titular de la misma. Dependiendo del tipo de crédito rápido también es habitual solicitarte un justificante de ingresos.

- Canal para solicitarlos, éste canal suele ser principalmente internet y, en ocasiones, el teléfono.

Por lo demás funcionan igual que un préstamo tradicional. Con un crédito rápido puedes obtener el dinero que necesitas y deberás devolverlo en el plazo de tiempo marcado junto con una cantidad de dinero extra que son los intereses.

También es importante que conozcas bien el funcionamiento de un crédito rápido ya que si no puedes pagar un crédito rápido responderás por el pago con todos tus bienes presentes y futuros, exactamente igual que un préstamo de toda la vida.

Tipos de créditos rápidos

Dentro de los créditos rápidos puedes encontrar dos diferentes productos de financiación con características muy similares pero pequeñas diferencias, por ejemplo:

- La cantidad de dinero que puede solicitar.

- Plazo de tiempo para devolver el dinero.

- Requisitos y condiciones para que te concedan el crédito rápido.

- El tipo de interés que aplica.

A continuación tienes una lista de los tipos de créditos rápidos más habituales.

1. Los minicréditos o microcréditos

Los minicréditos son un producto de financiación para pequeñas cantidades de dinero, normalmente no superiores a los 400€-500€, con plazos de devolución muy cortos, no superiores a los 30 días y con unos tipos de interés muy elevados. 

Tan elevados que realmente lo que se indica en este tipo de minicréditos son los “honorarios”, una cantidad fija en  euros adicional que debes pagar. Representa un 20%-30% del dinero que te han concedido.

Los requisitos y condiciones para que te concedan un minicrédito son muy bajos, lo que también explica sus elevados tipos de interés. Tan solo es necesario:

- Nacionalidad española.

- Ser mayor de edad.

- No estar en ningún fichero de morosos.

- Tener una cuenta bancaria de la que seas titular para recibir el dinero.

Por otra parte, los minicréditos se solicitan casi siempre a través de internet o incluso cada vez es más habitual que puedas pedir un minicrédito mediante mensajes SMS.

Es muy importante que tengas muy claro que los minicréditos son solo recomendables para cubrir pequeños gastos imprevistos que no tengas forma de pagar de otra manera. No te acostumbres a solicitar este tipo de financiación como algo habitual porque puedes caer en graves problemas económicas y de endeudamiento.

2. Créditos rápidos tradicionales

Mediante los créditos rápidos tradicionales puedes solicitar cantidades de dinero entre los 600€ y los 10.000€, con un plazo de tiempo que oscila entre unos pocos meses y un máximo de 5 años.

Otra diferencia de los créditos rápidos tradicionales respecto a los créditos habituales es su rapidez en ser concedidos, y que además es su característica principal. Un crédito rápido se puede solicitar por internet o teléfono y te lo conceden entre 24 horas-48 horas.

Los requisitos también son bastante fáciles de cumplir:

- Ser mayor de edad.

- No estar en ninguna lista de morosos.

- Demostrar que tienes una fuente de ingresos periódica con la que puedes hacer frente a los pagos mensuales del crédito.

Otra diferencia importante entre ambos tipos de créditos rápidos, los minicréditos y los créditos rápidos tradicionales, es que en los primeros no es necesario justificar para que vas a usar el dinero que solicitas. Algo que en el caso de los créditos rápidos tradicionales, si es posible que te pidan, principalmente porque la cantidad de dinero y el plazo de tiempo son mayores.

Alternativas a los créditos rápidos

Alternativas a los créditos rápidos

Los créditos rápidos no son el único producto de financiación con el que puedes conseguir dinero rápido. A continuación vamos a ver algunos otros productos con los que también puedes obtener financiación de manera muy rápida, similar a un crédito rápido.

1. Préstamos preconcedidos

Los préstamos preconcedidos son productos de financiación que las entidades financieras conceden a sus clientes Premium.

Estos clientes tienen dos características principales:

- Tienen una solvencia alta, tienen ingresos regulares y sin impagos en otros créditos que hayan solicitado. 

- No tienen ningún crédito activo en ese momento, ya que en ese caso la entidad no le ofrecerá otro préstamo.

Una característica importante de los préstamos preconcedidos es que la cantidad que te ofrezcan dependerá de los ingresos mensuales que tengas en el banco. No es lo mismo un cliente que ingrese 1.500€ todos los meses que otro que deposite 4.000€ cada mes.

La concesión de estos préstamos preconcedidos es, lógicamente, muy rápida. De manera casi automática desde que el banco se comunica con el cliente ofreciéndole el préstamo y éste lo acepta tendrá el dinero en su cuenta.

2. Anticipo de nómina

El anticipo de nómina, más que un producto de financiación es un servicio especial que muchos bancos ofrecen a sus clientes que domicilian la nómina en la entidad bancaria.

El anticipo de nómina permite al cliente tener acceso a un préstamo por la misma cantidad de dinero que ingresa todos los meses en el banco.

Es un tipo de préstamo muy ventajoso, incluso muchos tienen un tipo de interés del 0%. Normalmente el cliente puede solicitar este servicio entre una y 3 veces al año. La concesión es automática y no hace falta ningún tipo de documentación. La cantidad máxima que puedes solicitar es de tu nómina con un tope de 6.000€, en la mayoría de los casos.

3. Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito son posiblemente el producto de financiación más usado cuando necesitas dinero con rapidez.

Una tarjeta de crédito tiene un límite de crédito. Es la cantidad de dinero que tienes siempre disponible para utilizar en cualquier momento. Una vez hagas uso de ella, de una parte o de su totalidad, deberás pagar unos intereses que oscilan entre el 18% y el 25%, por la cantidad usada pagando una cuota mensual.

¿Dónde puedes encontrar créditos rápidos?

Los créditos rápidos son cada vez un productos de financiación más extendido y puedes contratarlo en muchos tipos de entidades diferentes. Vamos a ver cuáles son las más habituales.

1. Las entidades bancarias

Aunque al principio los bancos no comercializaban este tipo de créditos, cada vez son más las entidades bancarias que quieren participar de los beneficios que otorgan los créditos rápidos y los ofrecen dentro de su gama de productos de financiación.

Todavía no está muy extendido, e incluso no lo suelen publicitarlo abiertamente, pero si preguntas en alguna oficina de tu entidad bancaria es posible que tengan la posibilidad de ofrecerte un crédito rápido.

2. Empresas financieras de créditos

Las empresas financieras de créditos están especializadas en cubrir las distintas necesidades de financiación de sus clientes mediante productos de financiación, como puedes ser: créditos personales, hipotecas, créditos rápidos, tarjetas de créditos, etc.

Eso sí, no pueden captar dinero de sus clientes, como si puede un banco, y están supervisados por el Banco de España.

3. Empresas especializadas en minicréditos

Son empresas especializadas únicamente en conceder minicréditos a sus clientes y no están supervisadas por el Banco de España.

Tienen que figurar en el Registro Mercantil y respetar la ley de los derechos de los consumidores, por ejemplo, informando claramente a los clientes de las condiciones de contratación de sus productos de financiación.

Coste de los créditos rápidos

Coste de los créditos rápidos

Dependiendo del tipo de crédito rápido que vayas a contratar tendrás unos tipos de gastos específicos u otros.

- Minicréditos: Los minicréditos tienen como gasto específico más habitual los honorarios. Los honorarios son una determinada cantidad de dinero adicional a la cantidad que has solicitado. Entre un 20% o 30% de la cantidad solicitada.

Por otra parte no tienen otro tipo de gastos como comisiones por estudio, apertura o cancelación anticipada.

Si hablamos de créditos rápidos tradicionales, éstos tienen varios gastos específicos que es importante que conozcas en detalle:

- El tipo de interés: El tipo de interés indica el coste del crédito rápido. Se indica de dos maneras. Mediante el Tipo de Interés Nominal (TIN) que es tipo de interés propiamente dicho o la Tasa Anual Equivalente (TAE) que es el tipo de interés más todos los gastos asociados del crédito rápido, como las comisiones.

Si quieres comparar diferentes créditos rápidos entre sí, lo mejor es que compares la TAE, y no solamente el TIN. La TAE además de incluir ya el tipo de interés también tiene en cuenta los diversos gastos y comisiones y el tiempo de duración del crédito rápido.

- Las comisiones: Los créditos rápidos pueden aplicar varios tipos de comisiones. Las más habituales son:

- La comisión de apertura: un porcentaje que se cobra al formalizar la contratación del crédito rápido. Esta comisión varía entre el 1%-2% de la cantidad de dinero que hayas pedido.

- La comisión de estudio: Es una comisión que se aplica al realizar el estudio previo de viabilidad del crédito, el estudio de tu solvencia y las características concretas del crédito rápido que te ofrezca. Cada vez es menos habitual aunque si se cobra se suele aplicar un porcentaje similar a la comisión de apertura, también sobre la cantidad solicitada.

- La comisión por amortización parcial o cancelación anticipada: También es bastante habitual aplicar esta comisión. Esta comisión se cobra cuando pagas una parte o la totalidad del crédito antes de que finalice el plazo de tiempo acordado en las condiciones del crédito rápido.

Esta comisión compensa a la entidad que te ha concedido el crédito rápido por los intereses que deja de cobrar y es más baja cuanto menos tiempo quede para la finalización del crédito rápido.

Requisitos para que te concedan un crédito rápido

Las condiciones y los requisitos que debes cumplir para que te concedan un crédito rápido dependen sobre todo del tipo de crédito rápido que quieras contratar.

Para un minicrédito estas son las condiciones más habituales que debes cumplir:

- Ser mayor de edad, aunque en ocasiones exigen tener al menos 21 años o 25 años para poder solicitar un minicrédito.

- Ser residente en España, o al menos en algún país de la Unión Europea.

- Tener una cuenta bancaria a tu nombre, es la cuenta donde se ingresará el dinero y desde donde se efectuarán los pagos.

- Justificar tener ingresos suficientes para hacer frente al pago de las cuotas del minicrédito.

- No figurar en ninguna lista de morosos, como pueden ser ASNEF, RAI o Equifax. Aunque existe entidades que ofrecen minicréditos únicamente enfocados a personas que están en una lista de morosos por lo que esta última condición tampoco es imprescindible si quieres acceder a un minicrédito. 

Por supuesto las condiciones de este tipo de minicreditos son bastante peores. Con honorarios mucho más elevados y con plazos de tiempo más cortos.

Para solicitar un crédito rápido tradicional los requisitos serían muy similares, pero al ser cantidades de dinero y plazo de tiempo más elevados es habitual presentar un justificante de ingresos con más documentación, por ejemplo tus 2 o 3 últimas nóminas y es posible que necesites un justificante de tu patrimonio y activos además de explicar claramente la finalidad del dinero, algo que no hace falta si vas a solicitar un minicrédito.

Devolver un crédito rápido

¿Qué ocurre si no puedes devolver un crédito rápido?

Si no pudieras pagar un crédito rápido dentro del plazo de tiempo acordado la entidad te aplicará para empezar unos intereses extra de demora que comienzan a cobrarse desde el primer día de la primera cuota impagada y que pueden elevar muchísimo el coste final del crédito rápido.

En casos de impago, generalmente estos son las comisiones que se te cobrarían:

- Comisión de reclamación de posiciones deudoras: esta es una cantidad fija que te cobrará la entidad por avisarte de que has incurrido en un impago. Es un pago que oscila entre los 25€-35€.

- Intereses de demora: Un porcentaje adicional al tipo de interés inicial que se aplica desde el primer momento en que se haga un impago. Por ley estos intereses de demora no pueden ser superiores a dos puntos porcentuales del tipo de interés inicial del préstamo. . Es decir, si un préstamo tuviera un tipo de interés del 8%, los intereses de demora no pueden ser superiores al 10%.

De todas formas, para facilitar el pago de los créditos rápidos concedidos, sobre todo en los minicréditos, las entidades suelen aplicar ayudas. Por ejemplo, es común en los minicréditos que si no puedes hacer frente a una cuota aumentes el plazo de tiempo por una pequeña cantidad de dinero adicional, por ejemplo pagas 5€ más por un minicrédito de 300€ para tener 30 días para pagarlo.

Si el impago de un crédito rápido se prolonga en el tiempo la entidad tiene derecho a tomar todas las medidas judiciales que vea oportunas obligarte a hacer frente al pago con todos tus bienes presentes y futuros.

Si perdieras el juicio, ten en cuenta que no solo debes pagar la deuda contraída junto con todos los intereses de demora sino también hacer frente a todos los gastos del juicio por lo que podrías entrar en graves problemas económicos.

Cuidado con los créditos rápidos sin coste

Un último punto sobre el que queremos poner la mirada es que cada vez es más habitual encontrar en el mercado ofertas de créditos rápidos sin coste ninguno… al menos en apariencia.

Esto como te podrás imaginar no es del todo verdad. Siempre que contrates un producto financiero y más aún un producto de financiación, que si no lo contratas con cuidado puedes provocarte problemas de endeudamiento y económico, debes leer con mucho cuidado la letra pequeña del contrato y cualquier tipo de información que te aporte la entidad para que sepas en todo momento las características y gastos del producto que estás apunto de contratar y así evitarás sorpresas desagradables e innecesarias.

Por ejemplo, existen unas cuentas entidades que comercializan minicréditos “gratis” pero solo para nuevos clientes y con unas condiciones de importe solicitado y plazo de tiempo muy determinadas que sino cumples entonces el minicrédito dejará de ser gratuito.