1. ¿Qué son las cuentas bancarias?

2. ¿Qué tipo de cuentas bancarias podemos encontrar?

3. Ventajas de tener una cuenta bancaria

4. Comisiones de las cuentas bancarias

5. ¿Cómo y dónde se solicita una cuenta bancaria?

6. ¿Qué documentación es necesaria para abrir una cuenta bancaria?

7. ¿Qué requisitos son necesarios para tener una cuenta bancaria?

8. ¿Quién es el titular de la cuenta bancaria?

9. ¿Qué rentabilidad me ofrece una cuenta bancaria?

10. ¿Cuándo pueden embargarme una cuenta?

11. ¿Cómo se cancela una cuenta bancaria?

12. Numeración de las cuentas bancarias

13. IBAN

14. BIC

¿Qué son las cuentas bancarias?

Uno de los productos financieros que más se utilizan hoy en día son las cuentas bancarias. Relativamente fáciles de solicitar en bancos o cajas, este producto se torna como una de las opciones favoritas para depositar los ahorros y, al mismo tiempo, poder disponer de ellos para realizar pagos o compras de forma habitual.

Hay distintos tipos de cuentas que ofrecen diversas ventajas según las necesidades que tengamos a la hora de solicitarlas. Tener una cuenta bancaria nos permite depositar nuestro dinero en una entidad, lo que nos aporta seguridad, y poder consultar el balance a medida que vayamos ingresando o sacando dinero.

tipos de cuentas bancarias

¿Qué tipo de cuentas bancarias podemos encontrar?

En la actualidad podemos encontrar distintos tipos de cuentas bancarias, lo que nos permitirá elegir una u otra dependiendo de nuestras necesidades o preferencias en el momento. Estos son los tipos más habituales que podemos solicitar en nuestra entidad financiera:

  • Cuenta corriente: es el tipo de cuenta bancaria más común que podemos solicitar en una entidad. Esta cuenta nos permite ingresar dinero para poder disponer de él posteriormente, cosa que podremos hacer extrayendo el dinero a través de un cajero automático, en la propia oficina de nuestra entidad o con un cheque.
  • Cuenta de ahorro: este tipo de cuenta, que también se puede denominar como depósito a la vista, ofrece una determinada rentabilidad o intereses al cliente, que se van generando durante un periodo determinado y varían en función de la cantidad que tengamos en la cuenta. Además nos permite disponer de nuestros fondos de forma inmediata.
  • Cuenta nómina: este tipo de cuenta bancaria tiene un requisito ineludible: la domiciliación de la nómina, por lo que no podremos disfrutar de una cuenta de este tipo si no tenemos una nómina. Entre sus características destacan la posibilidad del adelanto de nómina.
  • Cuenta según cliente: hay otro tipo de cuentas bancarias que se solicitan según la edad o perfil del cliente. Así, podemos encontrar en el mercado financiero cuentas para jóvenes (para clientes hasta los 30 años que no suelen cobrar comisiones por la mayoría de sus servicios), para niños (sirven para ahorrar, dan una cierta rentabilidad y ofrecen regalos para los más pequeños de la casa) o para pensionistas (funcionan como las cuentas nómina, en este caso, se requiere de la domiciliación de la pensión).

Ventajas de tener una cuenta bancaria

Tener una cuenta bancaria nos puede dar una serie de ventajas que nos empujen a decidirnos por este producto financiero. Estas ventajas dependerán del tipo de cuenta bancaria que elijamos pero aquí seleccionamos las más comunes:

  • Seguridad de tener el dinero a buen recaudo: depositar el dinero en una entidad bancaria nos ofrece la tranquilidad de que nuestros ahorros están seguros y lejos de posibles robos en la calle, nuestro domicilio o negocio.
  • Rentabilidad por nuestros ahorros: una gran mayoría de cuentas bancarias ofrecen una serie de intereses o rentabilidad por colocar ahí nuestros ahorros. Esta rentabilidad está fijada por la entidad bancaria, varía según la cantidad de dinero que tengamos en la cuenta y se recibe de forma periódica.
  • Disponibilidad del dinero: a diferencia de otros productos financieros, las cuentas bancarias nos permiten disponer de nuestro dinero cuando queramos. Ya sea a través del cajero, nuestra oficina o por cheques, podremos utilizar nuestros ahorros sin restricciones.
  • Consulta de saldo: para conocer cuánto dinero tenemos en nuestra cuenta, las entidades financieras nos permiten consultar el saldo disponible sin coste alguno a través de Internet, aplicaciones móviles, en cajeros automáticos o en sus propias oficinas todas las veces que necesitamos.
  • Sin comisiones: dependiendo del tipo de cuenta que solicitemos y de la entidad bancaria con la que lo contratemos, podremos disfrutar de este servicio sin las comisiones de apertura, mantenimiento, administración o transferencias. El desglose de las comisiones que nos van a repercutir debe estar incluido en el contrato que firmemos en el momento de la apertura de la cuenta.
  • Regalos: algunas entidades bancarias dan regalos a sus clientes por el mero hecho de abrir una cuenta. Asimismo, por determinados ingresos u operaciones las entidades pueden dar algún obsequio. Aunque esta práctica ya no es de lo más habitual, en ocasiones podremos disfrutar de esta ventaja.
  • Tarjetas gratis: para poder utilizar el dinero que tenemos depositado en nuestra cuenta bancaria podemos utilizar distintos métodos, pero el más rápido y cómodo de utilizar es la tarjeta de crédito o débito. Muchas entidades nos facilitarán una o ambas por abrir una cuenta bancaria con ellos.
  • Descuentos: el hecho de tener una cuenta bancaria con determinada entidad nos puede reportar una serie de descuentos a la hora de realizar nuestras compras en determinadas empresas o comercios.
  • Transferencias gratis: otra de las ventajas de las que podemos disfrutar por tener una cuenta bancaria es la posibilidad de realizar transferencias de forma gratuita. Todas las entidades permiten esta operación de forma gratuita entre cuentas de su grupo. En cambio, entre entidades es menos habituales. No obstante, con la proliferación de la banca digital ya son más las entidades que ofrecen este servicio sin comisión entre distintos bancos.
  • Devoluciones: por ser cliente de determinadas entidades y contratar una cuenta con ellos, se nos devolverá un porcentaje fijo de nuestras compras al mes.
  • Domiciliación de recibos: el hecho de tener una cuenta bancaria nos permitirá domiciliar los distintos recibos que tengamos que pagar (luz, agua, gas, seguros…) y nos facilitará el pago de forma automática, sin necesidad de que tengamos que realizarlo nosotros el día señalado.

Comisiones de las cuentas bancarias

Comisiones de las cuentas bancarias

Uno de los principales inconvenientes de las cuentas bancarias es el cobro de comisiones por parte de las entidades bancarias. Las comisiones son el porcentaje fijo o la cantidad que la entidad nos cobre por la consecución de un servicio. Dependiendo de la entidad, estaremos sometidos a determinadas comisiones. En la actualidad existen cuentas con comisiones ‘0’ pero no es el producto más habitual.

Hay que tener en cuenta que todas las comisiones que vayamos a soportar estarán incluidas en el contrato de apertura de la cuenta, por lo que deberemos leerlo de forma concienzuda antes de firmarlo y preguntar a nuestro gestor cualquier duda que tengamos. Estas son las principales comisiones a las que te puedes enfrentar si abres una cuenta en tu entidad:

  • Comisión de mantenimiento: este el cargo que la entidad nos cobrará por el hecho de tener el dinero en la entidad. Esta comisión incluye el servicio de caja, la custodia del dinero, mantener los registros contables y la emisión de recibos y extractos.
  • Comisión de administración: esta comisión incluye gastos de administración no reflejados en la comisión de mantenimiento. Aquí se reflejan los gastos de la entidad en relación a adeudos e ingresos no contemplados en el punto anterior.
  • Comisión por descubierto en cuenta: También llamada comisión por ‘números rojos’. Esta es la comisión que el banco o entidad financiera nos puede repercutir por quedarnos sin saldo en la cuenta o entrar en ‘negativo’. Hay que intentar que esto no ocurra porque esta es de las comisiones más elevadas a las que nos podemos enfrentar, pudiendo llegar a un 70%.
  • Comisión por saldo deudor: esta es la comisión que nos cobrará la entidad cuando nos reclamen un recibo y no podamos pagarlo con el saldo disponible.
  • Comisión por ingresar un cheque: si ingresamos un cheque en nuestra cuenta bancaria puede dar lugar a una comisión que la entidad cobrará por prestar este servicio.
  • Comisión por hacer transferencias a otra entidad: si queremos hacer una transferencia de dinero a una cuenta que esté en la misma entidad que nosotros, no tendremos que soportar ninguna comisión. Sin embargo, si ese traspaso de dinero se realiza a un cliente o cuenta de otra entidad, son muchos los bancos o cajas que nos cobrarán por prestar este servicio.
  • Comisión por retirada de efectivo en otra entidad: al igual que con las tarjetas, la entidad nos puede cobrar comisiones por retirar dinero de otra entidad. Por ello, debemos conocer qué entidades tienen acuerdos con la nuestra para evitar el pago de las mismas en caso de necesidad de efectivo.
  • Comisión por emisión de documentos: esta comisión surge por la emisión por parte de nuestra entidad de documentos como extractos o liquidaciones que deben facilitar a los clientes.
  • Comisión por la tenencia de tarjetas: por norma general, con la titularidad de una cuenta bancaria viene asociada la tenencia de una tarjeta de crédito o débito. La entidad nos podrá cobrar una comisión por la emisión o el mantenimiento de las mismas.
  • Comisión de cancelación: si en un momento deseamos cerrar nuestra cuenta bancaria, la entidad nos puede cobrar una comisión por el simple hecho de cancelarla.

¿Cómo y dónde se solicita una cuenta bancaria?

Una vez hayamos contemplado las ventajas e inconvenientes de las cuentas bancarias y nos decidamos por contratar ese producto financiero, deberemos comparar las distintas opciones que nos ofrecen las numerosas entidades financieras y ver cuál se ajusta más a nuestras necesidades. Hecha la elección, deberemos ponernos en contacto con nuestra entidad para iniciar el proceso. Las vías de comunicación son tres:

  • Presencial: acudir a la oficina más cercana de nuestra entidad seleccionada. Allí un gestor o comercial nos guiará a través de todo el proceso de apertura de cuenta, al tiempo que nos aconsejará sobre el producto.
  • Telefónica: llamar a nuestra entidad y ponernos al habla con un gestor que nos diga qué documentación debemos rellenar y enviar.
  • Internet: entrar en la página web de la entidad, rellenar el formulario de solicitud y seguir los pasos que nos indiquen.

¿Qué documentación es necesaria para abrir una cuenta bancaria?

Una vez nos hayamos puesto en contacto con nuestra entidad elegida, esta nos solicitará una serie de documentos para poder cumplimentar la solicitud de apertura de una cuenta bancaria. Esta documentación depende del tipo de cuenta que queramos abrir pero, en términos generales, estos son los datos que deberemos entregar:

  • Nombre y apellidos del titular de la cuenta
  • Documento de identificación de curso legal: DNI o NIE
  • Estado civil
  • Teléfono(s) de contacto
  • Dirección de email
  • Declaración de Actividades Económicas
  • Nómina

¿Qué requisitos son necesarios para tener una cuenta bancaria?

Para solicitar una cuenta deberemos cumplir una serie de requisitos. No todas las cuentas necesitan lo mismo ni todas las entidades solicitan lo mismo. Estos son las peticiones más comunes:

  • Ser mayor de edad
  • Domiciliar la nómina
  • Tener un saldo mínimo en la cuenta
  • Permanencia en la cuenta durante un determinado tiempo
  • Contratación de otros servicios como tarjetas de créditos

¿Quién es el titular de la cuenta bancaria?

Las cuentas bancarias cuentan con un titular, es decir, la persona que tiene la responsabilidad y capacidad de operación sobre dicha cuenta y a nombre de la cual está abierta. Las cuentas pueden ser de titularidad individual (abiertas a nombre de una persona) o de titularidad múltiple (abiertas a nombre de varias personas). Estos son los principales tipos de cuentas según su titularidad:

  • Individual: esta cuenta está abierta a nombre de un único titular.
  • Conjunta o mancomunada: de titularidad múltiple, esta cuenta necesita de la firma de todos y cada uno de los titulares de la misma para realizar cualquier tipo de operación, ya sea apertura, transferencia, cancelación, etc.
  • Subordinada: de titularidad múltiple, en este tipo de cuentas se establece una jerarquía entre los titulares según se requiera la firma de los superiores.
  • Indistinta: de titularidad múltiple, esta cuenta bancaria permite disponer a los distintos titulares de la misma del dinero con tan sólo una firma.

Por otro lado, la cuenta bancaria puede contar con autorizados, figura que hay que distinguir del titular o titulares. El autorizado es la persona a la que el titular da poderes para operar en su nombre. La autorización le permitirá realizar un determinado número de operaciones como hacer transferencias, sacar efectivo o firmar talones, siempre que no afecten a la cuenta, es decir, un autorizado nunca podrá cambiar el contrato, solicitar nuevos productos asociados a esa cuenta o cancelar la misma. El titular puede revocar la autorización en cualquier momento.

¿Qué rentabilidad me ofrece una cuenta bancaria?

La rentabilidad que puede dar una cuenta bancaria depende de la tipología de la misma y también de la entidad en la que lo solicitemos. Por lo general, las cuentas corrientes no ofrecen rentabilidad mientras que las cuentas de ahorro, cuentas nómina o cuentas de jubilación repercuten una cierta cantidad de intereses al titular de la misma.

La rentabilidad que ofrece la entidad financiera se traduce en un ingreso de intereses en nuestra cuenta bancaria de forma periódica (que puede ser mensual, trimestral, semestral o anual, según lo pactado con la entidad bancaria).

Este porcentaje de intereses está reflejado en el contrato que firmamos al abrir la cuenta bancaria y se mide a través de la Tasa Anual Equivalente (TAE), que es el rendimiento efectivo de nuestro producto financiero.

¿Cuándo pueden embargarme una cuenta?

Una cuenta bancaria puede ser embargada en el momento en el que no satisfagas una deuda con la Administración Pública, ya sea local, autonómica o municipal. Un ejemplo de deuda con la Administración puede ser una multa de tráfico, el impago de impuestos (Impuesto de Bienes Inmuebles…), no pagar la saldo deudor por la declaración de la renta, etc.

En el caso de que no satisfacer esta deuda, la Administración procederá al embargo del saldo disponible en la cuenta bancaria mediante una notificación a la entidad bancaria, que procederá al bloqueo de la cuenta, esto es, que quede inutilizable para el titular de la misma, en la cuantía a embargar.

En el caso de que ese saldo a embargar no sea suficiente, la Administración procederá a detraer el dinero disponible de forma sucesiva hasta que la deuda se vea satisfecha en su totalidad.

¿Cómo se cancela una cuenta bancaria?

Al igual que en un momento decidimos abrir una cuenta bancaria, también podemos decidir cerrarla, ya sea porque queramos cambiarnos a una entidad más ventajosa, cambiar el dinero a otro producto financiero o guardar el dinero en casa.

No obstante, antes de solicitar la cancelación de una cuenta deberemos revisar el contrato que firmamos en el momento de la apertura para ver cuáles son los requisitos que nos solicita la entidad al tiempo que comprobamos si tenemos permanencia con ellos o algún producto vinculante con la cuenta, como pueda ser una tarjeta de crédito.

Para cancelar una cuenta bancaria debemos acercarnos a nuestra entidad bancaria, llamar por teléfono o entrar en su página web y solicitar el cierre de la misma. Cada entidad solicita a sus clientes una serie de trámites para conseguir este cierre.

Numeración de las cuentas bancarias

Las cuentas bancarias están identificadas por una serie de números que se necesitan a la hora de realizar cualquier tipo de transacción o movimiento. Esta numeración es como el DNI de la cuenta bancaria y la entidad nos lo facilita en el momento de la apertura. Hay dos códigos de numeración: el IBAN y el BIC.

IBAN

IBAN

El IBAN (Internacional Bank Account Number) es un código alfanumérico que nos permite identificar internacionalmente una cuenta bancaria que esté en un país que opere con este sistema, facilitándonos los movimientos con nuestra cuenta en otro país que utilice el euro. Cada cuenta tiene un IBAN único asociado que nos da los datos necesarios sobre la cuenta, la oficina, la entidad y el país de la misma. Este estándar bancario está compuesto por 24 caracteres.

Por ejemplo, el IBAN de nuestra cuenta puede ser: ES76 2033 1234 22 0000000000. Aquí puedes conocer qué significa cada parte:

  • Las dos letras: los dos primeros son la identificación del país. En el caso de España es ES
  • Los dos dígitos siguientes son los de control del IBAN
  • Los siguientes 20 dígitos son los que corresponden al antiguo Código de Cuenta del Cliente (CCC) que se subdivide en cuatro partes.
  • Los cuatro primeros (2033) son los dígitos que identifican a la entidad bancaria propietaria de la cuenta. Este número lo asigna el Banco de España.
  • Los siguientes cuatro (1234) identifican a la oficina en la que abrimos la cuenta.
  • Los dos dígitos siguientes (22) configuran el Código de Control, que da validez al número de cuenta.
  • Los diez últimos (0000000000) son el número de cuenta interno, asignado por la entidad y a su libre criterio de clasificación y control.

BIC

El otro código de numeración que nos permitirá operar con nuestra cuenta bancaria es el código BIC (código internacional de identificación bancaria) o código SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication), que nos facilitará las transacciones internacionales de dinero.

Este código tiene de ocho a once dígitos que son los siguientes:

  • Los cuatro primeros identifican al banco de la cuenta bancaria
  • Los dos siguientes identifican al país
  • Los dos siguientes identifican la localidad de la entidad
  • Los tres siguientes son opcionales e identifican a la oficina. En el caso de que veamos ‘XXX’ al final de nuestro código BIC es que se refiere a la principal.