Nos referimos a beneficio cuando queremos señalar la obtención por nuestra parte de algo que nos produce un bien, a cambio de la entrega de otro elemento. Cuando hablamos de economía o finanzas, el beneficio suele estar referido a la cantidad económica que una persona o entidad recibe a cambio de la prestación de sus servicios o la venta de los bienes bajo su posesión, una vez descontados los gastos necesarios para realizar esa acción. Debido a esta definición, debemos separar entre beneficio y ganancia.

Por esta razón, la manera de determinar el beneficio es algo muy importante para todos aquellos encargados de la contabilidad. Para los mercados macroeconómicos, los principales indicadores de generación de riqueza, y por tanto de beneficio, son el Valor agregado, el Valor Agregado Bruto y el PIB. Sin embargo, en el caso de mercados microeconómicos, se atiende al análisis de coste-beneficio para determinar la creación de riqueza. 

El concepto de empresa nace como consecuencia de la obtención máxima de beneficio, por ello, el cálculo de éste, es un elemento primordial a la hora de reconocer si un negocio es rentable o no. Existe, además, en última instancia, un elemento contradictorio dentro del beneficio como es la ganancia negativa, de la que debe cuidarse una compañía para un correcto funcionamiento a largo plazo.