Es una herramienta que utilizan los Estados o las empresas privadas con la finalidad de adquirir liquidez para solventar las necesidades económicas inmediatas, a cambio del pago de una renta, que puede ser fija o variable, al poseedor del mismo.

Existen diferentes tipos de bonos: bonos canjeables, que pueden intercambiarse por acciones ya existentes, bonos convertibles, que ofrecen la posibilidad de canjearse por acciones que han sido emitidas en un nuevo proceso, bono de cupón cero, que no pagan nunca intereses salvo en el momento de amortizar el bono, bonos del Estado, que consisten en títulos de deuda pública emitidos por un país a plazos entre los dos y los cinco años, bono de caja, cuyo precio es fijado con anterioridad y devuelto en un momento también pactado, éstos se utilizan para cubrir necesidades de tesorería de una empresa, bonos strip, que son elementos divisibles y diferenciados según se va amortizando el pago de los mismos, bonos de deuda perpetua, que no pagan la cantidad principal nunca y a cambio están siempre devolviendo intereses, bonos basura, que son títulos con un riesgo elevado y una calificación baja pero con un rendimiento alto, bonos simples, que constituyen una deuda para el emisor y un derecho de cobro para quien lo adquiere, pasando éste a convertirse en acreedor de la empresa, y bonos de prenda.

Los bonos son elementos que presentan riesgo a la hora de su adquisición, y éstos pueden ser de tres tipos principalmente: riesgo de mercado, cuyo interés fluctúa según el tipo de interés del mercado, riesgo de crédito, en los cuales existe el riesgo de que el emisor no pueda, o no quiera, hacerse cargo de las deudas generadas con la emisión de los bonos y el riesgo de inflación, donde debido a la inflación, el retorno del bono no sea beneficioso.