Consiste en una asociación de personas, que se juntan para cooperar o aunar esfuerzos de forma voluntaria, para la creación de organización democrática en la que todas las decisiones administrativas y económicas deban ser tomadas por los socios.

Existen similitudes y diferencias con la creación de una empresa capitalistas. En primer lugar, el objetivo es el mismo: la producción de un bien o producto. Sin embargo, mientras que la empresa capitalista basa sus principios en la obtención de un mayor capital con la producción y venta de ese bien o producto, la cooperativa no fija como objetivo fundamental la obtención de beneficios, si no, asegurar y defender los intereses de todos los integrantes.

Existen multitud de tipo de cooperativas, pero todas ellas adheridas a los principales valores expuestos en la Alianza Cooperativa Internacional (ACI). Los valores son los siguientes: Ayuda mutua, responsabilidad, responsabilidad social, democracia, igualdad, equidad, solidaridad, honestidad y transparencia y esfuerzo propio.

Además de estos valores, existen unos principios aprobados en la misma asamblea que deben respetar en la creación de toda cooperativa: adhesión abierta y voluntaria, control democrático de los socios o miembros, participación económica de los socios o miembros, autonomía e independencia, educación, entrenamiento e información, cooperación entre cooperativas, compromiso con la comunidad. 

Estos se sumaron a los principios clásicos aprobados en el año 1937 de: libre adhesión o puertas abiertas, control democrático, retorno de excedentes a cada miembro, interés limitado del capital (gran diferencia con las sociedades), neutralidad, venta al contado (principio que ha ido cediendo) y a precios de mercado, fomento y educación cooperativa.