La demanda es la cantidad, de un bien o servicio, que el mercado está dispuesto a adquirir. Es decir, cuántos compradores existen para un determinado objeto o para un determinado servicio prestado por una empresa. 

La demanda por sí sola no es un concepto interesante, sin embargo, la demanda siempre viene acompañada por la oferta, y es aquí donde ambas presentan características muy relevantes. Existen multitud de teorías con respecto al funcionamiento de la ley de la oferta y la demanda, en relación al precio del bien o servicio. Podemos decir que la demanda de un objeto aumenta al descender su precio, pudiendo por tanto adquirir más productos iguales por un precio inferior. Sin embargo, también existe la teoría de que al reducir la oferta de un determinado objeto o servicio, el precio se verá incrementado, y la oferta también, al adquirir éste un cariz de único o especial. 

Para el estudio del comportamiento del mercado en referencia a la ley de la oferta y la demanda existe la curva de la demanda que viene determinada por su elasticidad, siendo esta de tres tipos diferentes: elástica, cuando la elasticidad se encuentra por encima de 1, esto significa que la cantidad demandada es superior al precio. Inelástica, cuando la elasticidad está por debajo de 1, con lo que la cantidad demandad es inferior al precio. Elasticidad unitaria, cuando el resultado es 1, esto significa que la demanda es igual en porcentaje al precio, y por tanto habremos encontrado el equilibrio en la producción del bien o servicio.