La deuda es una obligación de pago de alguién que pide dinero a otra persona con unas condiciones pactadas anteriormente.

Estas condiciones pueden ser muy variadas. Las más habituales son un plazo de tiempo y un tipo de interés. También pueden existir condiciones adicionales que protejan al acreedor de posibles impagos.

A la persona que ha pedido el dinero se le llama deudor. La persona que ha dado el dinero se le llama acreedor. Lo entregado puede ser cualquier tipo de bien, no solo dinero, tanto tangible o intangible. Aunque la deuda en su mayor parte es de dinero.

La deuda es una herramienta que se utiliza para disponer de algo al instante que no se posee. A cambio de contraer la obligación de devolverlo en las condiciones indicadas.

La deuda permite que una persona pueda pagar determinados gastos o inversiones sin tener el dinero en ese momento, a cambio de tener que pagar una cantidad mayor de la recibida pero de forma fraccionada y a lo largo de un tiempo determinado.

La deuda es un acelerador de la economía. Esto es así porque permite hacer ahora algo que, sin ella, se tendría que postergar en el tiempo hasta tener la cantidad de dinero necesaria, o incluso, no poder hacerse nunca.

La deuda es una obligación, ya que obliga al deudor a devolver el dinero prestado por el acreedor y además con unos intereses adicionales, como mínimo. Aunque puede haber otras contraprestaciones según el acuerdo pactado.

Si la deuda es de una cantidad muy elevada, por ejemplo, una hipoteca, se registra la deuda en un notario.