Es un método de intercambio, aceptado por la sociedad, que se realiza mediante la entrega de una cantidad previamente acordada para la obtención, a cambio, de un bien, servicio o cualquier tipo de obligación. El dinero se presenta en forma de moneda, billete, tarjetas de débito y transferencias electrónicas. Su origen proviene de la palabra latina denarius, que era la palabra que utilizaban los romanos para designar su moneda.

El dinero cumple con tres funciones fundamentales. Primero, es un método de intercambio fácil de transportar y almacenar. Segundo, es una unidad contable, de esta forma, se comparan productos o servicios mediante una unidad de medida adjudicándoles diferentes valores monetarios. Tercero, se utiliza como refugio para el valor, siendo una posibilidad para el ahorro.

El valor del dinero no reside en sus características materiales, si no que viene avalado por diferentes organismos o instituciones. En la actualidad son los Bancos Centrales, como el Banco Central Europeo, las entidades encargadas de emitir dinero, así como, de la regulación y el control de las políticas monetarias sobre el mismo. Para que el sistema funcione, debe existir un pacto social gracias al cual todos los miembros de la sociedad aceptan dicho sistema. 

Hoy en día, el dinero es creado a través de dos procesos bien diferenciados. Por un lado, existe el dinero legal, que es el dinero que imprime o acuña el Banco Central de cada país o región. Por otro lado, tenemos el dinero bancario, que es el que crean los bancos mediante las anotaciones en las cuentas de sus usuarios.