El mercado de futuros nació con una intención proteccionista en el siglo XIX. Con esta herramienta, denominada también ‘forwards’, se buscaba dotar de protección a los productores de materias primas y que no estuvieron tan sujetos a los variables mercados. 

¿Cuándo surge el mercado de futuros?

Algunos expertos aseguran que el primer mercado de futuros del mundo fue la Bolsa de Comercio de Chicago, que en 1848 dio el aldabonazo al primer mercado de futuros del mundo. Concretamente, por aquel entonces se empezó a negociar el precio de bienes como el trigo o el maíz aplicando el sistema del mercado de futuros.

No obstante, todavía nos podemos remontar mucho más atrás, pues se tiene constancia de contratos de futuros que datan del siglo XVII, en Japón, en el mercado de Osaka, cuando se debatía sobre el precio del arroz. Así, estos contratos ya estaban normalizados y sometidos al control imperial.

¿Qué se negocia en el mercado de futuros?

Hoy en día en los mercados de futuros encontramos la negociación de los siguientes productos:

  • Productos agrícolas y ganaderos como los cereales, oleaginosas, productos cárnicos, productos tropicales…
  • Los metales preciosos como el oro o la plata, además de otros de gran utilidad en la industria como el aluminio, cobre, plomo, níquel, magnesio o zinc.
  • La Energía como el crudo, gasoil, propano o la energía eléctrica…
  • Los índices de acciones.

¿Quiénes intervienen en el mercado de futuros?

En este tipo de mercado podemos hallar tres categorías de personas:

  • Los miembros de las bolsas como podrían ser los bancos, las compañías de inversiones, además de agentes de bolsa, brokers financieros y de materias primas e intermediarios oficiales.
  • Los arbitrajistas o clientes profesionales que acuden a estos mercados con el objetivo de proteger sus inversiones e inventarios.
  • Los clientes particulares que podemos definir como inversores cuyo propósito es sacar provecho de las fluctuaciones que presentan las cotizaciones.

En definitiva, el contrato al que llegan las partes se celebra conforme a lo siguiente:

  • El comprador acuerda aceptar la entrega del producto en cuestión a un precio convenido al final del período acordado.
  • El vendedor se compromete a su entrega con el precio indicado y el momento convenido.