Cuando utilizamos el término factor en economía, generalmente nos referimos a los factores de producción. Para ello, la economía clásica reconoce tres factores que, combinados en un proceso de producción, otorgan un valor añadido a un producto, ya sea un bien o servicio. Estos tres factores son: la tierra, el capital y el trabajo.

En las definiciones modernas se ha añadido además el factor empresarial. El factor de la tierra corresponde a aquél que se refiere a los recursos naturales. El factor del capital se divide en tres factores diferentes: capital humano, capital financiero y capital físico. El capital humano comprende a todas las personas que se encargan del proceso de producción. El capital financiero es el que se corresponde con el dinero. Y por último el capital físico, está asociado con los bienes inmuebles, maquinaria... El factor del trabajo es toda aquella actividad asociada al proceso. Y el factor empresarial, se encarga de la gestión y organización de los tres factores clásicos y suele recaer sobre la figura del empresario.

Gracias a la correcta definición e identificación de los factores de producción, el empresario podrá estructurar la empresa y dedicar los recursos necesarios a cada uno de los factores para mejorar la productividad y el beneficio del negocio.