Una hipoteca es un elemento sujeto a las normativas legislativas del territorio en el que se ejecuta, que corresponde a una garantía constituida entre dos parte para tener la seguridad del cumplimiento de una obligación, siendo dicha obligación generalmente el pago de un crédito o préstamo. El titular obtiene mediante la firma del documento un derecho sobre el valor de un bien, que suele corresponder a un bien inmueble. Dicho bien inmueble se encuentra gravado por la suma acordada dentro de la hipoteca, sin embargo, pertenece al firmante. Si bien la deuda adquirida no fuera satisfecha, dicho bien presenta una garantía de cobro para la parte acreedora del crédito, pudiendo ésta promover su venta forzosa o reclamar el bien como propio, para satisfacer la deuda pendiente en dicho momento. 

Las hipotecas son productos que han venido complejizandose desde su aparición. De esta forma en el año 2007 se inicia una fuerte crisis económica, provocada principalmente por la venta de paquetes de hipotecas con un alto riesgo de impago, entre distintas entidades americanas. Esta crisis financiera afectó a todo el sector bancario mundial, ocasionando multitud de problemas económicos en todos los países. 

Si nos remitimos a la etimología de la palabra, podemos encontrar que en la Antigua Grecia existían los términos hypo, que significaba debajo, y teka, que significaba cajón o caja. Así, hypo-teka significaba algo que estaba escondido, metido dentro de una caja. De esta forma se produce un símil con la relación entre el bien hipotecado, el deudor y el acreedor. Más tarde, durante el periodo de la antigua Roma, se introdujeron los términos legales que han derivado en los productos ofrecidos hoy en día con respecto a estos elementos, la fiducia y la prenda. Más tarde con la aparición de las contadurías de hipotecas, convertidas en posteriormente en Registros de la propiedad, se alcanzaría el sistema actual hipotecario.

Las dos principales clases de hipotecas que podemos encontrar son: las voluntarias y las necesarias. Son hipotecas voluntarias aquellas que se realizan de forma espontánea por parte del deudor, bien sea para la adquisición de un bien o para la satisfacción de una deuda económica. Las hipotecas necesarias son las que vienen interpuestas por una autoridad legal competente.