La morosidad describe a algo o a alguien que no cumple con lo requerido por la ley, el deber o un contrato, como el hecho de no realizar un pago requerido.

En el mundo de las finanzas, la morosidad, ocurre cuando una persona física o jurídica con la obligación contractual de realizar determinados pagos contra una deuda, como los pagos de una hipoteca o un préstamo personal, no realiza esos pagos en el tiempo requerido o de manera regular y de la manera oportuna.

La persona física o jurídica que no realiza el pago es el moroso.

La morosidad tiene importantes consecuencias para la persona morosa. Dependiendo del tipo de morosidad, el tiempo que lleve sin pagar y la causa por la que no está realizando el pago. 

Si por ejemplo la morosidad afecta al pago de una tarjeta de crédito el moroso puede ver como aumenta la cantidad a pagar por el retraso debido a los intereses de demora. 

En el caso de una hipoteca, el prestamista (la persona física o jurídica que presta el dinero) puede iniciar los trámites para realizar una ejecución hipotecaria, es decir, el moroso puede perder su vivienda si no realiza los pagos de la hipoteca a tiempo.