Un reembolso es una acción económica que se produce posteriormente a la compra de un bien o servicio. Esta acción consiste en la devolución de la cantidad entregada a la hora de adquirir dicho objeto o de haber satisfecho el servicio por parte del proveedor. Para que se produzca un reembolso deben darse ciertas circunstancias excepcionales como: errores en los productos, una mala compra debido al servicio prestado, etc.

El reembolso es por tanto un derecho que adquiere el cliente o comprador de dicho bien o servicio. Para determinar las características del mismo, existen leyes específicas que determinan las formas, los tiempos y las ocasiones en las que es posible requerir el reembolso por el producto.

En España, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios es la encargada de regular todo este tipo de prácticas. El desistimiento por parte del usuario está recogido y permitido en su desarrollo, dotando al comprador de soporte legal a la hora de poder realizar la devolución de un producto que no se encuentra en las condiciones pactadas, recibiendo a cambio, el reembolso de la cantidad pagada. Además de la cantidad económica referente al producto, la ley determinada que deberán ser reembolsados de la misma manera, los gastos de envío si este fuera el caso.