La subasta a tipo fijo la podemos definir como el procedimiento de subasta en el que el tipo de interés queda fijado de antemano por parte del Banco Central Europeo (BCE). De esta manera, las entidades participantes pujan por la cantidad de dinero que desean negociar al tipo de interés fijado.

En las subastas a tipo fijo se sumarán todas las pujas recibidas y si el volumen agregado supera a la cantidad total de liquidez que ha de concederse, las pujas se prorratearán y para ello se tomará como base la relación existente entre la cantidad que ha de adjudicarse y el volumen total solicitado. En cualquier caso, corresponde al BCE adjudicar una cantidad mínima a cada entidad participante.

Puede ser oportuno que expliquemos a continuación, el término subasta a tipo variable. Así, en esta clase de subasta, las entidades de contrapartida pujan doblemente puesto que lo hacen tanto por la cantidad de dinero que desean negociar con el banco central como por el tipo de interés al que desean hacerlo.

Para clarificar un poco más el concepto vamos explicar qué es el banco central y qué función cumple en todo esto.

La función del BCE en las subastas

Debemos recordar que el BCE se considera el banco central de la moneda única europea, el euro. Por lo tanto, el principal cometido del BCE es mantener el poder adquisitivo de la moneda única. De lo contrario, resultaría muy difícil mantener la estabilidad de precios en la zona del euro.

Esta misión no sería posible sin su regulación de las subastas ya sea a tipo fijo como variable.