Una tasa es una aportación económica que se realiza por medio del usuario que desea obtener el producto, bien o servicio que está siendo gravado por dicha cantidad. Las tasas suelen confundirse con los impuestos. Los impuestos son cantidades económicas que todos debemos abonar, unas veces en función de los ingresos y otras directamente sobre el valor del bien o servicio que deseamos adquirir, sin embargo, una tasa es una cantidad económica que sólo debemos abonar en el caso de utilizar el bien o servicio que está gravado con la misma. Además gracias a las tasas obtenemos, de forma material o mediante un servicio, una retribución, mientras que con los impuestos no.

Las tasas asignadas a los bienes o servicios que ofrece un determinado organismo público, deben estar regulados y aprobados mediante los mecanismos legislativos pertinentes y aprobados por las cámaras de dicho organismo.

Las tasas pueden ser utilizadas como tributo, es decir, cuando el estado marca un determinado producto, bien o servicio con una cantidad económica definida para su mantenimiento y correcto desarrollo. Las tasas pueden utilizarse como método de control de precios, de esta forma encontramos tasas que se interponen a determinados productos, bienes o servicios para alterar su producción y consumo y de esta forma aumentar o disminuir el mismo. Por último, la tasa también podemos encontrarla como coeficiente, entonces examinamos un fenómeno contraponiendo la cantidad y la frecuencia del mismo.