En líneas generales, los warrants son productos financieros derivados. Así, hablamos de opciones negociables en forma de título valor que permiten a su propietario el derecho (si lo desea) a comprar (Call) o vender (Put) una cantidad determinada de activo (activo subyacente) a un precio fijo (llamado precio de ejercicio o precio strike). Esta venta la podrá consumar hasta la fecha de vencimiento a cambio del pago de un precio o prima.

Posibles tipos de títulos con warrants

Asimismo, dentro de los títulos con warrants, podemos hablar de dos tipos:

  • Títulos con warrants europeos: que únicamente pueden ejercitarse dentro de la fecha de vencimiento pactada.
  • Títulos con warrants americanos: pueden ejercitarse en cualquier momento de la vida del warrant hasta el vencimiento.

También, según nos explican en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), existen otras dos clases de warrants:

  • Warrants de compra (call warrant): que facultan al titular el derecho a comprar el activo subyacente al precio de ejercicio. En este caso, si el precio del subyacente (precio de liquidación) es superior al de ejercicio, el contrato se liquidará abonando al titular de la diferencia resultante.
  • Warrants de venta (put warrant): el titular ostenta el derecho a vender el activo subyacente al precio de ejercicio. Si el precio de liquidación fuera inferior al de ejercicio, el contrato se concluirá abonando al titular la diferencia resultante.

En el caso concreto de España los títulos con warrants deben registrarse en la CNMV. Los interesados pueden consultar sus folletos informativos en los Registros Oficiales de este organismo. 

¿Dónde se contratan los títulos con warrants?

Estos títulos se pueden contratar en la bolsa española, en un apartado especial del mercado continuo. Quienes deseen comprar o vender han de saber que el inversor tiene que transmitir la orden a un intermediario financiero. 

Se puede acceder a más información en la web de la CNMV, en la Guía Opciones y Futuros.