1. ¿Qué son los préstamos personales?

2. Características principales de un préstamo personal

3. Diferencias entre préstamos personales y créditos personales

4. Tipos de préstamos personales

5. Comisiones de los préstamos personales

6. Productos vinculados a un préstamo personal

7. Requisitos para solicitar un préstamo personal

8. Documentos necesarios para contratar un préstamo personal

9. Aprobación o denegación de un préstamo personal

10. Consecuencias de impagar un préstamo personal

¿Qué son los préstamos personales?

Existen muchos tipos de préstamos personales, por ejemplo:

- Préstamos para coches.

- Préstamos para bodas.

- Préstamos para vacaciones

- Préstamos para reformar tu casa.

- Préstamos para estudios.

Su funcionamiento básico es igual en todos ellos, simplemente cambia el uso que se le va a dar al dinero recibido.

A día de hoy los préstamos personales están disfrutando de un gran auge en España debido a las necesidades de liquidez o para hacer frente a sus gastos cotidianos que tienen las familias debido a la difícil situación económica y laboral actual.

Esto además ha provocado la irrupción de numerosos productos financieros, derivados del tradicional préstamo personal, como son los créditos rápidos o los minicréditos.

A continuación vamos a ver con detalle cuáles son las características principales de un préstamo personal.

Qué es un préstamo personal

Características principales de un préstamo personal

Un préstamo personal es un producto de financiación muy básico y sencillo de entender, tanto por sus características principales como por su funcionamiento. ¿Y cuáles son estas características?

- El importe que puedes solicitar en un préstamo personal es muy variado, ya que depende de la finalidad del mismo. Generalmente oscila entre los 3.000€ y los 15.000€.

- El plazo de tiempo para devolver el préstamo suele ser de unos 2 o 3 años para préstamos para hacer un viaje, siendo los 8-10 años lo más elevado sobre todo para préstamos personales para comprar un coche.

- Un préstamo personal se tramita en un plazo de una semana. Se necesita poca documentación y los procesos de estudio de riesgo son bastante rápidos.

- En relación al tipo de interés que se aplica en un préstamo personal es de nivel medio, con unos intereses que oscilan entre el 8%-12%. Por otra parte, el tipo de interés en casi todos los casos suele ser fijo aunque existen excepciones donde es variable, es decir, está referenciado a alguna variable, normalmente al Euribor.

- Para hacer frente al pago del préstamo se utilizan cuotas mensuales, capital más intereses, usando el sistema de amortización francés.

Diferencias entre préstamos personales y créditos personales

Muchas veces se utilizan las palabras “préstamo” y “crédito” indistintamente y puedes pensar que son sinónimos. Y la verdad es que eso no es cierto. Existen importante diferencias entre un préstamo y un crédito, diferencias que comentamos a continuación en esta sección.

Con un préstamo personal el prestatario recibe una determinada cantidad de dinero que debe devolver en un tiempo determinado junto con unos intereses.

El crédito personal se pone a disposición del solicitante del crédito una cantidad de dinero que éste podrá ir usando según quiera. Sólo se pagan intereses por la cantidad utilizada.

Un préstamo es más adecuado cuando conoces la cantidad de dinero exacta que vas a necesitar, por ejemplo, quieres comprar un coche que vale 8.000€.

Un crédito es mejor si no conoces esa cantidad de dinero, por ejemplo, para la reforma de una casa, aunque te suelen presupuestar 10.000€ siempre surgen imprevistos y puede ser buena idea pedir un crédito de 12.000€ o 15.000€.

Tipos de préstamos personales

Los préstamos personales son básicamente solo de un tipo. Sus características y funcionamiento es el mismo, siendo su principal diferencia la finalidad con la que va se a usar el dinero.

Sin embargo, con fines comerciales y también para que  el cliente comprenda un poco mejor el mundo de los productos de financiación se suelen distinguir 4 tipos de préstamos personales, diferenciándolos por la cantidad solicitada y el plazo de tiempo en que hay que devolver el dinero prestado.

Minicrédito: En el caso de los minicréditos son préstamos que se caracterizan por sus pequeñas cantidades, no superiores a los 600€ y plazos de devolución muy cortos, de días, un mes como máximo.

Los minicréditos están enfocados a personas que tienen una necesidad muy puntual de liquidez y necesitan del dinero muy rápidamente. 

Hay que tener muy en cuenta que son el tipo de préstamo más caro aunque a cambio dispondrás del dinero en tu cuenta en tan solo unas horas y sin casi documentación necesaria para formalizar su contratación.

Debido a sus elevadísimos tipos de interés no es recomendable pedir minicrédito tras minicrédito, solo cuando se necesario ya que sino tu economía lo acabará pagando.

Créditos rápidos: Los créditos rápidos son parecidos a los minicréditos en que recibirás el dinero rápidamente, en este caso en 24-48 horas, pero para cantidades algo más altas.

En la mayoría de los casos las cantidades que se piden a través de un crédito rápido varían entre los 3.000€ y los 15.000€. El plazo de tiempo también es más amplio que en el caso anterior, siendo los 6 meses a los 3 años los más habituales en los créditos rápidos.

Su finalidad es sobre todo para reformas de hogar y compras de vehículos, ya que en ocasiones se encuentra mejores créditos rápidos con condiciones favorables para estos dos tipos de objetivos.

Adelanto de nómina: Este es un tipo de préstamo personal especial y que además poca gente conoce. El banco donde tengas domiciliado tu nómina te puede prestar inmediatamente la cantidad de dinero que le pidas, con ciertos límites claro.

Este adelanto de nómina no suele tener ningún coste para ti en forma de intereses y la cantidad límite suelen ser 2-3 veces tu nómina con un máximo de 6.000€. Es un servicio con un límite de usos al año, dependiendo del banco.

Es la mejor opción en todos los casos si necesitas dinero, ya que es un servicio muy rápido, el banco tiene todos tus datos, de concesión casi inmediata y sin pagar intereses.

Tarjetas de crédito: Las tarjetas de crédito también son un tipo de préstamo personal realmente. Una vez tengas la tarjeta puedes gastar el dinero de su límite de crédito y pagarás intereses sobre la cantidad utilizada.

Normalmente el límite de crédito que tienen las tarjetas de crédito es de entre 1.000€ y 6.000€. 

Hay que tener mucho cuidado al usar tarjetas de crédito ya que los tipos de interés que aplican son elevados, entre un 14%-25% y al tener siempre acceso al dinero puede hacer que gastes de más y por lo tanto te endeudes demasiado.

Préstamo personal tradicional: Es el más común de los préstamos personales. Las  cantidades que se pueden solicitar son muy variadas, desde los 500€ hasta alcanzar los 100.000€ y para multitud de finalidades, excepto para compra casa donde en este caso debes contratar una hipoteca.

El plazo de devolución del préstamo personal está entre los 2 años y un máximo de 10 años.

Préstamos al consumo: Determinados establecimientos y grandes empresas te pueden financiar tus compras concediéndote un crédito. Además para ellos el beneficio es doble, primero por la compra que realizas y segundo por los intereses que vas a pagar del préstamo.

Sus características son muy varias tanto en cantidad que puedes solicitar y plazo de devolución, ya que dependen del establecimiento concreto.

En general, las cantidades son pequeñas, el plazo de tiempo para su devolución no suele ser superior a 12 meses y los intereses rondan el 6%-8%.

Préstamos personales para autónomos: Este es un tipo de préstamo personal con la única diferencia que está enfocado a un determinado grupo de trabajadores, autónomos en este caso.

Suelen ser préstamos con condiciones de contratación más bajas, debido a los ingresos irregulares que caracterizan a los autónomos, con la posibilidad de solicitar cantidades de dinero más bajas y a devolver en un plazo de tiempo más pequeño. A cambio el tipo de interés es algo más elevado.

Por lo demás es exactamente igual que un préstamo tradicional.

Comisiones de los préstamos personales

Comisiones de los préstamos personales

Las comisiones es algo bastante común a la hora de contratar un préstamo. Es muy difícil que encuentres un préstamo que no tenga ninguna comisión por lo que lo importante es que te leas bien la letra pequeña y conozcas exactamente las comisiones que tiene un determinado préstamo personal

El siguiente paso es sumar estas comisiones a la cuota mensual del préstamo para así saber bien el coste real del préstamo y poder comparar entre unos y otros.

Las comisiones más habituales de los préstamos personales son:

- La comisión de estudio: Esta comisión se cobra cuando solicitas el préstamo. También es un porcentaje sobre la cantidad solicitada. Solo te la cobrarán si contratas finalmente el préstamo. Por suerte es una comisión cada vez menos habitual.

- La comisión de apertura: Es una comisión que se aplica sobre la cantidad solicitada cuando se formaliza definitivamente el préstamo.

- La comisión por amortización anticipada y cancelación anticipada: Es una comisión bastante común. Si realizas un pago extra para acabar con el préstamo antes de tiempo se te aplicará está comisión cuya cantidad varía si queda más o menos de un año.

Productos vinculados a un préstamo personal

Hay muchos bancos y entidades financieras que ponen como condición para concederte un préstamo persona o mejorar sus condiciones, rebajas en el tipo de interés o eliminación de comisiones, la contratación de productos adicionales

Existen muchos tipos de productos que te pueden solicitar contratar, aunque los más comunes son los siguientes:

- Domiciliar la nómina y/o los recibos: Es prácticamente seguro que te van a pedir que domicilies tu nómina o algunos recibos si contratas el préstamo en un banco. 

Aquí lo importante es fijarte bien si la cuenta donde vas a domiciliar la nómina tiene comisiones ya que aumentará el coste de tu préstamo.

- Tarjeta de crédito: Otro producto bastante habitual es contratar una tarjeta de crédito junto con el préstamo.

En este caso la clave es mirar los gastos anuales de la tarjeta y ver si te interesa o no por las ventajas que te aporta.

- Seguros: Hay que tener mucho cuidado con los seguros porque encarecen mucho el coste final del préstamo.

Son dos los seguros más habituales en estos casos, el seguro de vida y el seguro de protección de pagos.

Lee bien las condiciones de cada uno de los seguros que te hagan contratar ya que muchas veces no cubren todo lo que parece y así evitarás sorpresas desagradables.

Requisitos para solicitar un préstamo personal

En la mayoría de los préstamos personales siempre piden los mismos requisitos, con algunas pequeñas variaciones dependiendo de la finalidad del crédito y del importe que pidas. 

Ten en cuenta que a mayor importe solicitado y a mayor cantidad de tiempo, los requisitos serán superiores.

Estas son los requisitos más habituales que tienes que cumplir:

- Mayor de 18 años: Es una condición obligatoria ser mayor de edad para que te puedan conceder un préstamo. Existen entidades financieras que aumentan la edad mínima para solicitar un préstamo a los 21 años o 25 años.

- Residir en España: Otra condición obligatoria sobre todo en bancos, aunque existen entidades financieras que te piden simplemente residir en algún país perteneciente a la Unión Europea.

- Demostrar los ingresos: Lógicamente para que la entidad financiera sepa que puedes devolver el dinero que has pedido sin problemas debes demostrar que tienes suficientes ingresos regulares.

Si trabajas para cuenta ajena te servirá una simple nómina, normalmente piden las de los últimos 3 meses y si eres autónomo necesitarás un justificante de ingresos y de estar al corriente de los pagos a la seguridad social.

- No estar en una lista de morosos: Si estás registrado en una lista de morosos es realmente difícil que te den un préstamo. Lo recomendable en estos casos es pagar la deuda por la que estás en el registro y posteriormente solicitar el préstamo .

Sin embargo existen entidades financieras y empresas que se dedican exclusivamente a otorgar préstamos a personas en listas de morosos pero debes tener mucho cuidado ya que sus condiciones son altísimas, principalmente en lo que se refiere a los tipos de interés a pagar.

Documentos necesarios para contratar un préstamo personal

Para poder contratar un préstamo personal es necesario que envíes una serie de documentos al banco o entidad financiera que te va a dar el dinero del préstamo que has solicitado.

Esta documentación se puede dividir en dos tipos, según sea su función:

- Documentación para que la entidad decida si te concede o no el préstamo.

- Documentación necesaria para cerrar la contratación.

Que te pidan más o menos documentación depende de estos factores:

- Importe que has solicitado.

- Plazo de tiempo para devolver el dinero.

-Finalidad del préstamo.

- Tipo de préstamo (microcrédito, crédito rápido, préstamo tradicional, etc.).

Estos son los documentos más habituales que te van a solicitar:

- Documento Nacional de Identidad (DNI, NIE, pasaporte): para comprobar tu identidad y residencia.

- Extracto bancario: Sobre todo para tener una cuenta donde ingresarte el dinero y de donde irás realizando los pagos mensuales del préstamo.

- Justificante de ingresos: Para verificar tu nivel de ingresos y ver si tienes o no suficiente capacidad de pago para realizar la devolución total del préstamo que has solicitado.

- Justificante de pago de seguridad social e IVA: Es un documento que tan solo deberán mostrar las personas que trabajan como autónomos.

Aprobación o denegación de un préstamo personal

Cuando solicitas un préstamo la entidad financiera o el banco analizará tu situación laboral y económica antes de concederte o denegarte el préstamo. De esta forma se aseguran de que puedes pagar el préstamo más los intereses  y no incurrirás en un impago.

¿Y en qué se fijan para aprobarte o denegarte el préstamo? Pues en una serie de factores que te indico a continuación:

- Historial crediticio: El banco buscará si tienes más deudas pendientes y si estás están impagadas o no. También mirará sobre tus deudas pasadas y si tuviste problemas para pagarlas.

Estos datos los consulta en el CIRBE (Central de Información de Riesgo del Banco de España), creado precisamente para este fin.

- Registro en una lista de morosos: La entidad comprobará si estás en alguna lista de morosos, como RAI o ASNEF, y el tipo de deuda y la cantidad por la que estás incluido.

Estar en una lista de morosos prácticamente te impide obtener un préstamo personal y tendrás que buscar alternativas más caras para conseguir financiación.

- Capacidad de pago: Mediante la documentación que te solicite el banco comprueba que puedas hacer frente a los diversos pagos mensuales del préstamo.

Si viera que no tienes suficiente capacidad de pago te denegará el préstamo en su totalidad o solo te dará una parte del dinero que has pedido o con un plazo de tiempo menor del que has solicitado.

- Situación laboral y económica: La entidad financiera estudiará tu estabilidad laboral y tus activos, si los tienes, como una vivienda en propiedad o una cartera de acciones de bolsa. También es importante tu situación familiar, si por ejemplo tienes personas a cargo o no.

Por supuesto todo este análisis será más o menos exhaustivo dependiendo del importe solicitado, del plazo de tiempo y de para qué vas a usar el dinero.

En microcréditos y créditos rápidos este estudio es muy rápido, prácticamente con justificar que tienes ingresos ya es suficiente. Por el contrario para solicitar un préstamo personal tradicional es más tiempo, siendo el tiempo medio una semana.

Consecuencias por impagar préstamo

Consecuencias de impagar un préstamo personal

En esta sección vamos a ver qué consecuencias tiene que no puedas hacer frente al pago del préstamo junto con los intereses generados. 

Tienes que tener muy claro que si no pagas un préstamo no solo le deberás a la entidad financiera el importe de dicho préstamo sino también una serie de comisiones y gastos añadidos que empiezan a aplicarse desde el primer impago de una cuota mensual que realices.

Comisiones por demora

Existen dos tipos de comisiones por demora:

- Comisión por reclamación de posiciones deudoras: Cuando la entidad te comunique que has impagado una cuota te cobrará una comisión. Es una comisión entre los 25€-35€.

- Intereses de demora: Desde el primer impago se empieza a aplicar unos intereses de demora sobre el importe impagado. Desde mayo de 2015 se estableció por ley que estos intereses no pueden ser superiores a dos puntos el tipo de interés aplicado en el préstamo contratado.

- Registro en una lista de morosos: El banco o entidad financiera te incluirá en una lista de morosos, indicando el importe y la razón de tu inscripción. 

- Servicios de reclamación del pago de la deuda: La entidad puede solicitar los servicios de una empresa especializada en cobros para reclamártela deuda. 

Además también puede utilizar la vía judicial para forzarte a pagar el préstamo, si pierdes tendrás que además de devolver el préstamo hacer frente a todos los gastos de tasas y demás costes del juicio.

- Embargo de tus bienes: En el juicio, el banco puede solicitar que te embarguen los bienes para pagar con ellos la deuda adquirido. Esto es bastante común si la deuda es elevada.

Recuerda, que en un préstamo personal la garantía de pago son todos tus bienes presentes y futuros, por lo que incluso pueden embargarte propiedades o activas que adquieras en los próximos años hasta que pagues completamente tu deuda.

- Reclamación al avalista: Si al formalizar el préstamo la entidad te pidió un avalista entonces el banco reclamará el pago al avalista. Si éste no puede o se niega a pagar el préstamo también se le podrán embargar sus bienes.

Cómo puedes ver las consecuencias por impagar un préstamo son importantes así que no es algo que debas hacer a la ligera.